Ryanair en nuevo escándalo

Dicen que las compañías aéreas de bajo coste cobran hasta por respirar. Aquí un nuevo ejemplo…

Tuvo un paro cardíaco – en el avión

skavsta

A la llegada al aeropuerto de Skavsta la tripulación no había siquiera llamado a una ambulancia – algo a lo que ellos están obligados a hacerlo si un pasajero está seriamente enfermo.

“Caída de presión arterial”, dijo la tripulación de cabina y ofreció un bocadillo a Per-Erik, 63.

Per-Erik Jonsson, 63, sufrió un paro cardíaco en el vuelo de regreso de Inglaterra.

Ahora la compañía Ryanair es acusada de no haber intervenido en absoluto.

– Dijeron que había sido afectado por caída presión sanguínea y le dieron un bocadillo y un refresco. Y se cuidaron mucho de cobrar, dice la hijastra de Per-Erik, Billie Appleton.

Per-Erik Jonsson y su familia regresaban de sus vacaciones en Inglaterra el pasado domingo. Una hora después de que el avión despegara, empezó a sudar frío. Le pidió a su esposa, Pía Appleton Jönsson, 58, un vaso de agua.

– Cuando me di la vuelta se había ido. Pensé que había muerto, fue terrible, dice ella.

Pia gritó al personal y a su hija Billie Appleton, 29, que estaba sentada unas filas más atrás. Billie es sub-enfermera (undersköterska) y sabe de primeros auxilios.

– Él no reaccionó cuando traté de sacudirlo. Pero después de que le di una hostia en el pecho, comenzó a respirar de nuevo, dice Billie.

A pesar de que ella pidió ayuda no intervino la tripulación de cabina. Sólo cuando Billie pidió a gritos un médico y gritó que Per-Erik necesitaba oxígeno reaccionó el personal. Un compañero de viaje, un médico, se adelantó y dijo que Per-Erik había recuperado el pulso. El personal le trajo un bocadillo y un refresco.

Según Billie, el personal no preguntó ni una sólo una vez durante el resto del viaje cómo iba (estaba/se sentía) Per-Erik. Pero ellos fueron muy cuidadosos de que se les pagara por el sándwich.

El personal regresó dos veces y preguntó si realmente habíamos pagado por el bocadillo y el refresco. Estaba en estado de ‘shock’, dice Pia Appleton Jönsson.

Según la normativa aplicable en la UE todos los tripulantes de cabina deben conocer primeros auxilios. El piloto siempre debe alertar a la torre de vuelo cuando un pasajero se enferma gravemente. Ellos seguidamente deberán llamar a una ambulancia.

– Si es realmente grave y se arriesga la vida de la persona se considera siempre el aterrizaje, dice Gunnar Mandahl, presidente de la Asociación de pilotos.

La familia Jönsson no fue recibida por personal médico cuando aterrizó. En su lugar conducieron ellos mismos al Hospital de Södertälje. Allí ha estado internado Per-Erik desde el pasado domingo. Su corazón se monitorea las 24 horas del día y los médicos han constatado que tíene fibrilación auricular con riesgo de nuevo paro cardíaco.

Per-Erik Jonsson y su familia nunca más van a volar con Ryanair. En la línea aérea tienen sin embargo una versión totalmente diferente de lo que sucedió.

– Nuestro personal se ofreció a que el avión aterrizara en el aeropuerto más cercano y preguntó si querían alertar a la ambulancia. Pero la mujer (Billie, nota del redactor) negó esto, y ya que ella tiene la formación de sub-enfermera pensó el personal que era mejor que ella cuidara de la persona, dice Stephen McNamara, jefe de comunicaciones de Ryanair.

Según McNamara los asistentes de vuelo de la compañía también tienen la formación necesaria según las normas comunitarias que existen.

Billie Appleton, quese ha puesto en contacto con un abogado sobre el asunto, dice que ella ni siquiera fue contactada:

– Cuando salimos del avión nos preguntamos por qué no había una ambulancia esperando. Queremos que Ryanair pida disculpas. Mi padrastro podría haber muerto. [aftonbladet.se]

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*