Pederastia, la cruz del pontificado de Ratzinger

  • A partir del año 2001 empezó a llegar a la oficina de Ratzinger estos casos

  • Eran los llamados ‘delicta graviora’, muy graves y reservados a la Santa Sede
  • Cuando lo eligieron Papa se propuso limpiar todas las tropelías de los curas
  • Los primeros casos saltaron en EEUU, y se han extendido a Irlanda y Alemania
  • También hay casos en Argentina Chile y Brasil, pese al poder de sus Iglesias *

pederastia

«Habéis traicionado la confianza depositada y debéis responder ante Dios y los tribunales». Es el grito, dolorido y escandalizado, que el Papa Benedicto XVI lanzaba el pasado sábado en su carta pastoral a los fieles de Irlanda sobre los abusos sexuales del clero. Quizás porque el Papa anciano, que llegó al solio pontificio con la misión de limpiar la «suciedad» de la Iglesia, recordaba la todavía más dura sentencia de Cristo en los Evangelios (Mc. 9,42) : «¡Ay de aquel que escandalizara a un niño! Más le valiera haberse colgado una piedra de molino al cuello y arrojarse al mar».

Hace ahora cinco años, el Papa Ratzinger fue elegido en el cónclave para suceder a Juan Pablo II, el Papa Magno al que la gente quiso hacer santo súbito en el mismo momento de su muerte. Durante sus 27 años de pontificado, el entonces cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe había sido su ideólogo, su mano derecha y el gran inquisidor doctrinal y disciplinar de la Iglesia católica.

De hecho, a su oficina comenzó a llegar, sobre todo a partir del año 2001, toda la ‘porquería’ de la Iglesia. En términos canónicos y en latín, les llaman los ‘delicta graviora’, los delitos que la Iglesia católica considera más graves. Tanto que esos pecados/delitos están ‘reservados’ directamente a la Santa Sede.

La Iglesia tuvo que cambiar la visión de que ‘los trapos sucios se lavan en casa’. Ahora, la ropa sucia se lava y se tiende al sol de los medios

Unos son de carácter doctrinal: consagrar obispos sin permiso del Papa, profanar las sagradas especies o romper el secreto de la confesión. Pero la mayoría tiene que ver con la moral: solicitar favores sexuales en la confesión, absolver al cómplice de una relación sexual o abusar de un menor de 18 años.

De hecho, antes de 2002 había denuncias, pero con escaso eco, que se resolvían siempre en las diócesis. La mayoría de las veces con el traslado de parroquia. O en casos muy graves, con el traslado de diócesis o mandado al cura abusador ‘a misiones’, es decir, a Latinoamérica sobre todo.

Sin embargo, de puertas para adentro ya había conciencia del problema. En mayo de 2001, por orden de Juan Pablo II, la Congregación de la Doctrina de la Fe, dirigida por Joseph Ratzinger, endureció las penas de varios delitos, con la novedad de la pedofilia.

Además, consciente de lo que se le venía encima, el poderoso dicasterio romano asumió ya el control de esos procesos, para sustraerlos a la órbita local, con la carta ‘De gravioribus delictis’ (Sobre los delitos más graves). La Iglesia empezaba a tomar medidas, pero siempre a nivel interno. Y siempre considerando a los abusadores como enfermos y pecadores, nunca como delincuentes. […] [José Manuel Vidal | www.elmundo.es / La pederastia, la cruz del pontificado de Ratzinger]

En España, salvo casos aislados, no se han denunciado grandes escándalos 

*(Pues con el que yo ya he denunciado en este blog varias veces, un salesiano en la Universidad Laboral de Sevilla, ya va uno más. O sea que a la lista de países, además de EE.UU., BRASIL, ARGENTINA y CHILE, se pueden añadir ESPAÑA y SUECIA. Y esto -casi seguro- que no será ni la punta del iceberg.)

El Papa dice que el tercer secreto de Fátima reveló el escándalo de pederastia 
(La cantidad de paridas que ha pronunciado este hombre en tan poco tiempo en Portugal!!!. Qué tendrá que ver Fátima con los curas maricones y pederastas???!!!)

Detienen en Barcelona a uno de los pederastas británicos más buscados

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