¡Mató a su mujer y se ahorcó!

Guayaquil-An_aerial_view_of_Guayaquil_CityEl hombre aprovechó cuando ella estaba entregada en los brazos de Morfeo para asfixiarla y después se guindó con una soga.

La celaba tanto que hasta después de la muerte no quiso separarse de ella. Se ahorcó en el mismo cuarto donde minutos antes asfixió a la mujer con quien tuvo a sus cuatro hijos.
Es que, al parecer, el hombre suicida pensó en aquella frase «mejor muerta antes que de otro«, pues, según él, su mujer le era infiel.
Los celos malditos nuevamente fueron cómplices de un crimen pasional sucedido en el suroeste de Guayaquil, en las calles Medardo Ángel Silva y Asisclo Garay.
César Octavio Quimí Olvera, de 46 años, se convirtió en el homicida de su conviviente, María del Carmen Leyton Delgado, de 45.

Durante la madrugada
Al amanecer fue cuando sus hijos se dieron cuenta que sus padres estaban muertos. Según el fiscal de turno de Delitos Flagrantes, Roque Macías, la muerte «habría ocurrido durante la madrugada». El cuerpo de la dama quedó tendido sobre la cama, la misma que compartieron durante los muchos años que estuvieron juntos.
Pues, según se presume, el celoso marido aprovechó que María dormía para asfixiarla con la almohada. Después de estar seguro que no respiraba tomó todo su tiempo para atar a su cuello una soga y guindarla sobre una claraboya para ahorcarse.

Su cadáver quedó frente al de su amada como sentenciando con su presencia que sólo él la puede amar hasta después de muerto.

Tenía problemas de conducta
En el barrio todos conocían a «Tato», así se referían al homicida y a su mujer. Muchos coincidían que la celaba demasiado y que últimamente pensaba que ella le ponía los «cachos».
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http://www.extra.ec/noticias/?codigo=2010022516849]

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