¡A los condones descaderados digan no!

condones

Y así como usted dedica tiempo para escoger la mejor hogaza o mirar fechas de vencimiento, sería bueno que aprendiera a comprar condones. Empiece por ponerle seriedad al asunto: deje las risitas y en lugar de coger la primera caja que vea y salir corriendo, sin pena párese frente a la estantería.

Pronto se dará cuenta que hay mucha variedad, y no sólo en marcas. También en texturas, colores, sabores y, por supuesto, en tallas. No haga esa cara, este no es capricho de los fabricantes: no todos lo tienen igual de largo (o de cortico) y para forrarlo con un profiláctico de estos el tamaño sí importa. ¿Que no? Si no me creen, pues vean lo que encontró un estudio del Instituto Kinsey para la Investigación Sexual y Reproductiva (E.U.).

La mitad de los hombres que participaron en la investigación reconocieron no haber experimentado placer alguno (por lo menos una vez, durante los últimos tres meses), por andar pendientes del condón.

Mejor dicho, porque su mejor amigo parecía metido dentro de un calcetín o porque les quedó a media asta. Algunos se quejaron porque se les rompió o porque (pobrecitos) les bajaba la erección al piso.

Al estudiar la razón de tanto desajuste, muchos les reconocieron a los investigadores que se negaron a comprar condones talla pequeña, por no quedar mal ni con el vendedor ni con su pareja. ¡Como si fuéramos ciegas!.

[…] [Esther Balac/¡A los condones descaderados digan no!/www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7294230.html]

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