¿Por qué no abandonan ‘Saab, el barco que se va a pique’?

Conduje a la parte norte de esta ciudad (Trollhättan). Yo estaba – como todos nosotros estamos – curioso por Saab. ¿Cómo aparenta allí en la realidad?

¡Qué vista! Es abrumador. Saab es una ciudad en sí misma con nuevos, grandes, anchos, altos, relucientes recién construidos edificios. Señales apuntan hacia el departamento de desarrollo y gymnasio de la empresa. Saab es el sueño de la perfecta fábrica.

Es un lugar donde se ha podido hacer todo – excepto el fabricar un coche que alguien haya querido comprar.

En manos de estafadores y timadores va Saab inexorablemente hacia el cierre. Saab es – después del buque de guerra Vasa y la quiebra de Ivar Kreuger – el mayor fiasco en la historia empresarial sueca.

El verano de 2009 entrevisté a Pehr G. Gyllenhammar* y tenía ya entonces un enfoque implacable sobre las acciones de rescate para Saab:

“No se pueden mantener marcas de coches basándose en motivos emocionales.”

Gyllenhammar encontró que la manera de manejar el asunto Saab del gobierno era la correcta. “Saab no merece la pena ser salvada.”

Le interrumpi: “Pero General Motors quitó a Saab su personalidad. ¿Puede Saab con los nuevos propietarios recuperarla? “(Víctor Muller en el traje a rayas todavía no había hecho su entrada).

“La cuestión es irrelevante”, contestó Gyllenhammar. “Saab ha existido durante 60 años. De esos años Saab ha obtenido beneficios dos años. Si no va no va. Decisiones no deben basarse en sentimentalismo“.

Todo está dicho. Nada nuevo.

Ah sí, por cierto, un detalle. ¿Por qué demonios se aferran todos los empleados de Saab a permanecer en su mezquino lugar de trabajo?

No puede haber ni satisfacción en el trabajo ni orgullo de profesión- y de ninguna manera seguridad – cuando todos saben que la quiebra es inminente y que son engañados con su último sueldo. La falta de dinero en Saab hace que Muller haya tenido difícil enviar 4 millones a sí mismo en el el Caribe y 40 a su círculo de amigos en Amsterdam.

¿Por qué no se largan los empleados? Para la autoestima debe ser mejor tomar el turno de noche en un 7-Eleven en Surte** que pasar por la puerta de entrada de la fábrica de Saab.

No pueden imaginarse que la empresa posee un talento único, o conocimiento en fabricación de coches. Sólo reporteros de coches corruptos o chauvinistas aguantan mantener ese mito.

La cadena de montaje está parada. Piezas de coches faltan porque Muller no paga las facturas. Verdaderos fabricantes de coches como GM, Toyota y VW (a menudo en locales la mitad de elegantes que los de Trollhättan) tienen la mira puesta en 10 millones de coches cada uno de ellos. En los últimos años la producción de Saab ha estado por debajo de 100.000 coches. El 2010, cuando Victor Muller fue nominado por el periódico Automotive News Europe con el título Empresario del Año, vendió Saab en Suecia 8.700 coches.

Y lo único e innovador? El reportero de motor más influyente del mundo Jeremy Clarkson con el programa de televisión Top Gear, describe el último modelo de Saab como “un Vauxhall Vectra en traje de alce”.

Pero el mantra de 3.500 empleados de Saab es: “. Tenemos/nos queda la esperanza”. El jefe de la unidad de mercado de trabajo del ayuntamiento de Trollhättan, Karl-Gustav Elf, me dijo: “Sí, ellos esperan a que la producción se ponga en marcha otra vez”.

Es como si cierran las manos y cantan “We Shall Overcome”. Pero no es bueno ser optimista?

Bueno. Examino la idea de la hambruna en el Cuerno de África. Cuando las mujeres se dan cuenta de que la sequía no se rinde, no se vuelve mejor, toman a los niños sobre sus espaldas y se largan a otro lado – con la esperanza de encontrar comida y una vida mejor.

Pienso también en Grecia. La situación para el país es como para Saab. Se ha ido la cosa al carajo. Por eso 80.000 griegos ya han roto con Grecia y se han ido a Australia, Estados Unidos y Londres.

En el Cuerno de África y en Grecia vemos instinto de supervivencia e instinto de conservación. Fue por la misma razón – además del deseo de libertad – que Karl-Oskar y Kristina se largaron de Duvemåla. No es fácil romper y no es fácil quedarse. En la novela de Vilhelm MobergLos Emigrantes“, dice una madre en Småland: “Acompañar a sus hijos a la estación, cuando parten para América, es como acompañarlos a la tumba.”

En esa anotación hay quizás la respuesta a por qué los trabajadores de Saab se quedan en Trollhättan y se dejan engañar por el hombre en el traje a rayas. [aftonbladet.se]

* El mejor director ejecutivo que Volvo PV ha tenido en su historia.

** Un pueblecito cerca de Göteborg.

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