Es considerada como el ave carroñera más grande de Australia.
El sorprendente hallazgo lo hizo un grupo de arqueólogos en Australia de la Universidad de Flinders y el Museo de Australia Occidental en los llanos de Nullarbor, en el sur del país.
Los restos del ave que según los arqueólogos mide más de dos metros con las alas abiertas, se encontraron en una cueva situada unos cien kilómetros al noroeste de la localidad de Eucla.
La materia hallada tiene más de 780.000 años de antigüedad, pero podría, incluso, tener un millón de años o más, indicó uno de los expertos. [elespectador.com]