Un mono podría hacerlo
El nuevo curro de bajo estatus que atrae a los suecos a Noruega: pelado de plátanos.
– Lo veo positivo. Después de este trabajo no puede ponerse la cosa mucho peor, dice la sueca Linnéa Nodelijk, 20, a Dagbladet.
Desde hace varios años el trabajo de bajo estatus de la limpia de pescado atrajo a jóvenes suecos al país vecino al oeste.
Pero ahora ha sido reemplazado por un trabajo con estatus posiblemente incluso más bajo – pelado de plátanos.
– Pelar plátanos es un trabajo de mierda, pero puedo escuchar música mientras trabajo y el sueldo es bueno, dice Linnéa Nodelijk que se ha mudado de Södertälje a Oslo.
Entre los colegas de trabajo no hay monos – y sobre todo ningún adolescente noruego. Los cinco colegas de curro de Linnéa Nodelijk vienen todos de Suecia, pero eso no le preocupa a ella.
– No me gustan los noruegos especialmente mucho. Son perezosos y sólo quieren tener descanso todo el tiempo, mientras que los suecos son diligentes y hacer un buen trabajo, dice ella a Dagbladet.
El miércoles el programa de TV de la SVT «Uppdrag granskning” (Misión Revisión») revisará las condiciones de trabajo para los 800.000 suecos que trabajan en Noruega.*
Cuando Janne Josefsson visitó el programa «Skavlan” contó sobre la renuncia de los jóvenes noruegos a aceptar el trabajo de monos de pelar de plátanos. (Skavlan es un programa de muchísimo éxito, de esos de entrevistas a famosos)
– Sólo se reían de los suecos. No creían que fuera cierto. ¿Estaríais dispuestos con eso (plátanos)? «De ninguna manera», respondieron, dijo Janne Josefsson.
Pero Linnéa Nodelijk no se siente ofendida.
– Si se ríen de nosotros pues que lo hagan. Necesito dinero y quiero poder pagar el alquiler, dice ella a Dagbladet.no.
Los plátanos pelados se usan como ingrediente del sandwich Banos, «una gran papilla», según Janne Josefsson.
– No se ve bueno. Yo no creo que ninguno de los suecos se lo comería, dijo Janne Josefsson en el programa » Skavlan «.
* Sobre cómo para jóvenes desempleados suecos, el mercado laboral de Noruega se ha convertido en un sueño para los que quieren curro y dinero y sobre cómo ese sueño es explotado tanto por los arrendadores de viviendas como por los empresarios.