España y Marruecos estudian construir un túnel ferroviario submarino de unos 42 kilómetros entre Punta Paloma, en Cádiz, y Punta Malabata, cerca de Tánger. La infraestructura, valorada en unos 8.500 millones de euros, conectaría directamente las redes ferroviarias de Europa y África y facilitaría el transporte de pasajeros y mercancías.
El proyecto incluiría dos túneles ferroviarios y una galería central para mantenimiento y emergencias. Unos 27,7 kilómetros discurrirían bajo el mar y el punto más profundo estaría aproximadamente a 475 metros bajo el nivel del mar.
La obra aún no ha comenzado. Actualmente se realizan estudios geológicos, sísmicos, ambientales y económicos debido a la complejidad del terreno, las fuertes corrientes, la profundidad y la actividad sísmica del Estrecho de Gibraltar.
Su ejecución dependerá de la viabilidad técnica, la financiación y nuevos acuerdos entre ambos países. Aunque se plantea como una infraestructura estratégica para transformar el comercio entre Europa y África, una posible finalización para 2030 continúa siendo una previsión incierta.