Porsche recorta otros 5.000 puestos de trabajo para 2035, elevando el total de despidos previstos a unos 9.000. Esto representa aproximadamente uno de cada cinco empleados. Estos últimos recortes se suman a los cerca de 3.900 puestos de trabajo que ya se habían acordado eliminar en febrero de 2025, así como a otros 500 relacionados con el cierre de filiales. Según se informa, el acuerdo con los sindicatos se alcanzó el 27 de junio tras varios meses de largas negociaciones.
El acuerdo se negoció para evitar despidos forzosos y se basa en la jubilación natural, incluyendo jubilaciones y programas de jubilación parcial voluntaria. A cambio, Porsche garantiza que todas las fábricas permanecerán abiertas hasta 2035 y se compromete a invertir 2.100 millones de euros (13.000 millones de coronas suecas) en la planta de Stuttgart-Zuffenhausen y en el centro de investigación y desarrollo de Weissach.
Se dice que los últimos recortes están motivados por la difícil situación financiera que atraviesa Porsche. Los ingresos del fabricante de automóviles para 2025 cayeron a 36.270 millones de euros, desde los 40.080 millones, mientras que el beneficio operativo se desplomó a tan solo 413 millones de euros, desde los 5.640 millones de euros de 2024. Esto arrojó un margen operativo de alrededor del 1%, significativamente inferior al de muchos fabricantes de gran volumen. Alrededor de 4.700 millones de euros en costes extraordinarios vinculados a la depreciación de proyectos de electrificación, así como a los costes de las baterías y los aranceles estadounidenses, representaron una gran parte de las pérdidas.
Sin embargo, el desarrollo de Porsche en China es la principal explicación de la crisis actual. Las entregas en ese país cayeron un 32%, hasta los 14.501 coches en el primer semestre de 2026, una cifra inferior a los 14.938 entregados en Alemania y muy por debajo del récord de 2022, cuando se entregaron alrededor de 95.000 coches. En la gama de modelos, solo el 911 experimenta un aumento, del 19%, hasta alcanzar las 30.534 unidades. El Taycan eléctrico, por otro lado, registra una caída del 25%, hasta las 6.219 unidades, mientras que la serie Macan en su conjunto disminuye un 22%. Según se informa, Porsche también está considerando la posibilidad de descontinuar por completo las versiones eléctricas del 718 Boxster y el Cayman.
La reestructuración de Porsche es solo una parte de la profunda transformación que atraviesa el Volkswagen Group, un proceso que, al parecer, implicará el despido de 100.000 personas, al mismo tiempo que el cierre de cuatro plantas alemanas —Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm— ya en 2030.