Para poder obtener una mínima idea de cómo es un país y su gente es necesario permanecer por lo menos 3 meses en cada país. Aún así hay gente que por el puto hecho de presumir que “ha dado la vuelta el mundo” se compra este tipo de billetes y vuelve a casa poco después de dos semanas o dos meses. O como otro ejemplo, que visita 11 ciudades en 8 países en 19 días. Descabellado. Si no se dispone de tiempo, puede servir de consuelo recordar lo de «El que mucho abarca poco aprieta”…