A mí, dénme una virgen

PseudoscorpionF1A VECES RESULTA favorable para algunos animales regular el eyaculado de acuerdo con la condición de la hembra. Sin compromisos, mejor.

Mentiras: eso de que los machos van por ahí buscando sumar cualquier hembra no es cierto. No.

“A mí, que me den una virgen”, es lo que diría un pequeño arácnido -el pseudoscorpión– al hablar de asuntos íntimos.

Este pequeño insecto (Cordylochemes scorpioides) da lo mejor de sí por aparearse con una virgen. Ahora: es porque le conviene.

Eso fue lo que hallaron Melvin Bonilla, Jeanne Zeh y colegas del Departamento de Biología de la Universidad de Nevada (E. U.) y lo publicaron en Ethology.

Mediante una señal química, hidrocarbonos colocados en la hembra por otros machos, dijo la profesora Zeh a EL COLOMBIANO, el macho puede distinguir una hembra, una que se ha apareado una vez o aquella que lo ha hecho varias veces.

Así, el macho dispone la cantidad de esperma de acuerdo con el número de machos previos con los que se ha apareado la hembra.

Cuando se trata de una virgen, le deposita tres veces más cantidad de esperma, una manera de tratar de asegurar su paternidad.

“Un macho no puede asegurarse que por aparearse con una virgen su esperma será el que fecundará sus huevos. Sin embargo el riesgo de rechazo es menor con una virgen puesto que casi todas aceptan el esperma”. […] [Ramiro Velásquez Gómez/elcolombiano.com]

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