Un micro de una empresa argentina que viajaba hacia Buenos Aires desde la ciudad de Río de Janeiro fue asaltado por una banda integrada por al menos cuatro hombres armados al norte del Estado de Paraná, en Brasil. El hecho ocurrió alrededor de las tres de la madrugada de ayer, en la ruta 323, entre las localidades de Sertanópolis y Cambé, muy cerca de Londrina.
El golpe tuvo matices espectaculares y comenzó con un primer robo a otro micro que viajaba desde São Paulo hacia Foz do Iguaçu, en el límite entre Argentina, Brasil y Paraguay. Según relataron fuentes policiales a medios locales, los cuatro asaltantes encerraron ese primer ómnibus mientras iba por el kilómetro 101 de la ruta 445. El micro fue atacado a tiros y recibió uno en las ventanillas. Entonces el chofer se vio a obligado a seguir las indicaciones de los asaltantes.
El vehículo, que llevaba a unos 20 pasajeros brasileños, fue escoltado por los ladrones a través de un camino rural. Y poco después, fue forzado a detenerse en medio de un maizal, lo que indica que los asaltantes conocían bien el área. El capitán Gustavo Hauenstein, de la Policía Vial del Estado de Paraná, detalló que por el modo en que actuaron esta misma banda cometió otros cinco asaltos de similares características ocurridos en los últimos dos meses.
Ya en el medio del campo, los ladrones redujeron a los conductores y a todos los pasajeros. Pero al parecer, el botín que lograron en ese primer hecho no les pareció suficiente y fueron por más . Uno de los ladrones se quedó en el lugar mientras sus cómplices volvieron a subirse al auto –un VW Golf verde– y regresaron a la ruta .
El segundo micro asaltado fue el de la empresa argentina Crucero del Norte, que se dirigía como parada inmediata a Foz de Iguazú aunque su destino final era la terminal de Retiro. Ahí viajaban los 32 pasajeros argentinos.
Los ladrones repitieron la maniobra ensayada en el primer ataque. Aunque esta vez, fueron un poco más violentos. El micro de la empresa argentina viajaba por la ruta 323, entre Sertanópolis y Cambé. En esta oportunidad, la banda disparó directamente contra la ventanilla del conductor, que en el estallido de los vidrios recibió heridas en los brazos. Al igual que en el primer caso, el chofer fue obligado a meterse por el mismo camino rural que el otro micro. Cuando el bus argentino llegó al maizal, todavía estaban allí el ómnibus brasileño y sus pasajeros. A punta de pistola y encapuchados, los ladrones fueron reuniendo a todos y encerrando a algunos dentro del portaequipajes. Los asaltantes se tomaron alrededor de una hora para revisar todo el equipaje y las pertenencias de los pasajeros, juntaron lo que pudieron en el auto y finalmente escaparon. [clarin.com]
Sertanopolis Map

Maringá – Paraná Brazil
Londrina
Asaltaron a 32 argentinos en Buzios
Un grupo comando irrumpió en una posada del estado de Río de Janeiro que alojaba a los turistas
Treinta y dos turistas argentinos que pasaban sus vacaciones en Buzios fueron asaltados por un grupo comando fuertemente armado que irrumpió en la posada en la que se alojaban y, durante cuatro horas, se dedicó a despertar a los huéspedes y desvalijar cada una de las habitaciones. Los asaltantes tomaron un especial recaudo: antes de ingresar, pidieron un listado de los pasajeros alojados y no entraron en los cuartos en los que había niños.
Ocurrió en la Pousada Unicornio, situada en la playa Ferradura, de este balneario del estado de Río de Janeiro. Según informó a LA NACION el cónsul argentino en esa ciudad brasileña, Eduardo Mellea, la policía civil de Buzios, que investiga el caso, reportó que, en los últimos meses, otro grupo de turistas sufrió un robo de similares características en Cabo Frío, cerca de Buzios. Los argentinos asaltados esta vez no formaban parte de un contingente, sino que eran turistas de distintos lugares del país. Anteayer, poco después de la medianoche, un grupo de hombres (entre siete y diez, según dijeron las víctimas del robo) ingresaron en el edificio de la administración de la posada y, tras reducir al personal de seguridad, reclamaron la presencia del conserje, al que se le exigió el listado de los huéspedes, según relató a LA NACION Ezequiel Pirrone, hijo del dueño del establecimiento turístico.
«Estaban encapuchados y tenían armas de gran porte. Primero robaron los valores que encontraron en la administración y después comenzaron a robar en las habitaciones», dijo Pirrone, que está en Buenos Aires, sobre la base de la versión de los hechos que le dio su hermana, que estaba a cargo del hospedaje. La posada tiene 32 habitaciones distribuidas en cinco módulos que se levantan entre jardines. Según explicó el cónsul argentino, los delincuentes despertaron a los huéspedes, les robaron dinero, cámaras y celulares. Los obligaron a abrir las cajas de seguridad de los cuartos y a entregar todos los valores. No se llevaron documentos ni tarjetas de crédito. Sólo a uno de los turistas argentinos le faltó su documentación. [lanacion.com.ar]