…TODO LO DEMÁS
Un destino que se descubre más allá de sus hermosas playas y que se recuerda por su forma de vivir, su cultura y sus experiencias auténticas para todo tipo de públicos
El paseo marítimo de Alicante, uno de los lugares más transitados de la ciudad junto al Mediterráneo. / INFORMACIÓN
Alicante es, para muchos viajeros, una imagen reconocible: el azul del Mediterráneo, sol durante casi todo el año y kilómetros de costa. Una postal que ha convertido a la ciudad en uno de los destinos más identificables del litoral español, pero que no resume todo lo que ofrece la ciudad. Basta con quedarse un poco más para descubrir un destino que no solo se visita, sino que se vive, y cuya experiencia va mucho más allá de sus playas.
La ciudad ha sabido construir una propuesta turística basada en el equilibrio: tradición y modernidad, descanso y actividad, cultura y ocio al aire libre. El mar sigue siendo su gran carta de presentación, con sus aguas cristalinas y su arena fina, pero también el punto de partida de una experiencia diversa, pensada para distintos ritmos y perfiles de visitante.
A Alicante se llega atraído por el mar. Y se vuelve, casi siempre, por todo lo demás.