…Y ARQUITECTURA MULTICOLOR
Curaçao es una pequeña nación autónoma del Reino de los PAÍSES BAJOS, situada a unos 60 kilómetros de VENEZUELA. Sus principales atractivos son sus cerca de 40 playas de aguas tranquilas y cristalinas, la riqueza de su fauna marina y la escasa presencia de sargazo. Además, está fuera del cinturón de huracanes y disfruta de buen clima durante todo el año.
Playas como Cas Abao, Piskado, Kalki, Porto Marie y Karakter ofrecen snorkel, buceo y encuentros con tortugas, pelícanos e incluso pequeños cerdos. Otra excursión destacada es Klein Curaçao, una isla deshabitada con playas vírgenes, un faro abandonado y los restos de un antiguo buque encallado.
Su capital, Willemstad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, destaca por sus edificios de inspiración neerlandesa pintados de vivos colores. Entre sus símbolos figuran el malecón de Handelskade, el puente flotante Reina Emma y los murales de los barrios de Punda y Otrobanda.
La isla, de unos 160.000 habitantes, reúne más de 50 nacionalidades. Sus lenguas oficiales son el neerlandés, el inglés y el papiamento. Su identidad también está marcada por la esclavitud, la rebelión encabezada por Tula en 1795 y el levantamiento obrero y racial de 1969, que impulsó importantes cambios políticos y laborales.
Con playas de película, cultura cosmopolita, historia, arte urbano y una relajada filosofía de vida resumida en la palabra local “dushi”, Curaçao se consolida como uno de los destinos más completos y singulares del Caribe.