Dos guardas de seguridad y dos repartidores de comida rápida apalearon hasta la muerte a Cláudio Rafael Landeiro, de 37 años y carácter retraído. Lo acusaban de robar una bicicleta que en realidad le había prestado su hermana pequeña. El caso, ocurrido el día 11, salió a la luz después de que la familia presentara una denuncia. Los cuatro supuestos agresores han sido detenidos, encarcelados de manera preventiva y acusados de asesinato.
El martes 11 Landeiro salió a las diez y media de la noche a darse una vuelta por Copacabana en la bici de su hermana. La reconstrucción realizada por la Policía Civil con las imágenes de las cámaras colocadas en la calle y el interrogatorio a testigos indica que Landeiro paró en un ultramarinos en busca de un cigarro. Como no tenía dinero, no se lo dieron. Fue allí, en la puerta de la tienda, donde un guarda de seguridad privada le abordó y pregunto si la bicicleta era suya. Landeiro respondió que no, sin decir más. Ahí arranca la interacción entre ambos a la que se van sumando los otros sospechosos.
La agresión, en plena calle, culmina “en una sesión de linchamiento que duró nueve minutos”, explicó al programa Fantástico el comisario de la Policía Civil de Río que dirige la investigación. Los guardas de seguridad usaron unos palos, tipo bate de béisbol, mientras los repartidores le pegan puñetazos y patadas. La víctima recibió en esos nueve minutos 63 golpes.
Abandonado en la acera, Landeiro agonizó durante media hora sin que nadie le ayudara hasta que llegaron los bomberos. La policía apunta que puede haber nuevos detenidos, acusados de omisión de socorro. La víctima murió en el hospital a causa de las graves heridas. Las imágenes de las cámaras de seguridad callejeras muestran cómo el primer guarda le patea con saña en la cara y abandona la escena entre risas. El otro guarda le dice: “¿Vas a seguir riéndote? ¿Eres consciente de lo que has hecho?”.