3 HIJOS Y MUCHA TRANQUILIDAD EN PAMPLONA DONDE VIVE CON SU MUJER
Miguel Indurain, considerado uno de los mejores ciclistas de la historia tras ganar cinco Tours de Francia consecutivos, dos Giros de Italia y un oro olímpico, ha sido homenajeado por el Comité Olímpico Español con motivo del 30.º aniversario de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
A sus 61 años, lleva una vida discreta en Pamplona, donde reside junto a su esposa, Marisa López de Goicoechea, con quien lleva casado más de 30 años. La pareja tiene tres hijos: Miguel, dedicado al cicloturismo en Mallorca; Jon, que trabaja como auditor en KPMG; y Ana, cuya vida se mantiene alejada del foco público.
Tras retirarse del ciclismo en 1996, Indurain ha optado por una existencia tranquila, centrada en su familia, su fundación para apoyar a jóvenes deportistas navarros y diversas actividades empresariales. Fiel a su carácter humilde, asegura que no vive de la nostalgia y prefiere mirar siempre hacia adelante.