Las larvas de la procesionaria del roble (Thaumetopoea processionea), cuyos pelos venenosos pueden causar picazón, reacciones alérgicas y ampollas, se han establecido en varias zonas de Dinamarca. Según el biólogo Didrik Vanhoenacker, es probable que la especie también se extienda a Suecia debido al aumento de las temperaturas.
Las larvas viven en los robles y construyen nidos donde sus pelos venenosos se dispersan con el viento y causan molestias a las personas. En Dinamarca, una guardería se vio obligada a cerrar después de que varios niños sufrieran erupciones cutáneas por los pelos de las larvas.
Se cree que la especie llegó a Dinamarca a través de robles importados de Alemania y los Países Bajos. Dado que Suecia también importa árboles, existe el riesgo de que los huevos lleguen al país. Las autoridades danesas han puesto en marcha un operativo coordinado de control para detener su propagación.