“Mi perra tiene 12 años y medio y le costaba caminar y se caía cada kilómetro más o menos y no podía volver a ponerse de pie. Hice autostop pero todos se negaron; nos aconsejaron que abandonáramos a los perros. Pero nuestros perros son parte de nuestra familia. Mi perro ha vivido todos los momentos felices y tristes con nosotros. El perro de mamá es todo lo que le queda de su vida anterior. Entonces mi esposo, a veces, cargaba a nuestro perro sobre sus hombros.” […][The Guardian]
Solo puedo decir: Dios los bendiga. Quien muestra compasión por animales, demuestra un alto desarrollo humano. Los países auténticamente desarrollados se miden en como tratan a los desvalidos, los animales, las plantas. Quiene destruyen bosques, casas, animales y vidas humanas, están al otro extremo. Son involucionados, Son peligrosos. Son lo más bajo del escalafón humano, perdidos irremediablemente.
Solo puedo decir: Dios los bendiga. Quien muestra compasión por animales, demuestra un alto desarrollo humano. Los países auténticamente desarrollados se miden en como tratan a los desvalidos, los animales, las plantas. Quiene destruyen bosques, casas, animales y vidas humanas, están al otro extremo. Son involucionados, Son peligrosos. Son lo más bajo del escalafón humano, perdidos irremediablemente.