‘Un pueblo en caída libre se aferró a la última gota de esperanza’

GRECIA72Las campanas de la iglesia sonaron insistentemente este domingo a las siete para despertar al electorado. “Cuando todos lo demás han fallado, sólo podemos pedir a Dios”, dice la señora vecina en Kilkis que votó Sí, a pesar de las protestas de hijos y nietos. “Ellos dicen que sufro de ‘síndrome de ocupación’. Que yo voto por miedo a no volver a revivir la guerra civil y la dictadura. Ellos no entienden que lo hago para salvarlos”, dice ella y se apresura a la iglesia y al local electoral. Los ancianos son los primeros en llegar. Una mujer pregunta a todos cómo puede salvar su fortuna de 8 000 euros que ella ha oído será devorada por los bancos ‘muertos de hambre’. Nadie sabe.

“Juegan al póquer con nuestras vidas”

“Este no fue un fin de semana. Fue un capítulo en los futuros libros de historia. Pero prefiero leer historia en lugar de escribirla”, dice la empleada en televisión Athina en Atenas cuando la llamo. Tengo tiempo justo para decir “Kalimera” antes de que me sirven un ataque de furia para el café de la mañana. “Ellos juegan al póquer con nuestras vidas. Ellos piden ver las cartas de los oponentes y engañan mientras que nosotras, marionetas del poder, estamos sentadas en las gradas y miramos cuando hacen autogol. Luego nos tiran el balón a nosotras y esperan que nosotras decidamos. ¿Qué deberemos hacer?” Dice la 44 añera Athina que aún vive en casa (de sus padres). Ella votó SÍ al futuro de Grecia en Europa. “Voté SÍ para que mi sobrinos no me pregunten por qué ayudé a hacer de Grecia una ‘república baklava’ en los Balcanes”, dice ella.

Se negaron a ser abatidos

La historia se repite. O la gente repite su historia. En el referéndum del domingo, cuando Grecia una vez más subió al escenario como protagonista del planeta, votaron los griegos No a la oferta de la Troika. Una oferta con más privatizaciones y ventas de liquidación, recortes en las pensiones y salarios e impuestos horizontales directos e indirectos que afectarían a los que ya están caídos.
Una vez más ‘suministraron’ los griegos un No a lo que muchos aquí llaman la potencia ocupante/la «fuerza de ocupación»
. Así como lo hicieron contra 400 años de esclavitud, fascismo, nazismo y dictaduras – se negaron los griegos a dejarse intimidar por su desventaja.
En su lugar cerró el pueblo la hasta ahora palma de la mano abierta en un puño cerrado contra una potestad, dentro y fuera del país, que ha dictado sus vidas durante más de media década. Un pueblo en caída libre captó la última gota de esperanza y dignidad. Antes/preferiblemente sangre, sudor y lágrimas que aún más espera y ruegos e inyecciones de vitaminas condicionales. Antes/preferiblemente ciudadanos libres que esclavos de la deuda en un protectorado, hacen eco los razonamientos.

Uno de cada dos jóvenes desempleado

Los griegos votaron No – no al euro al que altamente valoran o a Europa que consideran como su obvio lugar de residencia, sino No a la UE, al BCE y al FMI que sistemáticamente han hecho oídos sordos cuando el gtema de la miseria humanitaria se ha planteado sobre la mesa.
Es un pueblo profundamente polarizado el que ha ido a un referéndum a velocidad récord. Un país que después de cinco años de austeridad/difícil período de transición, ha visto aumentar su deuda a casi un 180 % del PIB. Un país en el que más de uno de cada dos jóvenes se encuentrn desempleado. Aún así no dicen las estadísticas toda la verdad. Miles de desempleados ni siquiera están registrados en el Servicio Público de Empleo (leer INEM), ya que después de un año pierden seguros y subsidios por desempleo. Un país en el que tres millones viven por debajo del umbral de pobreza, donde tres generaciones viven apretujadas bajo un mismo techo, donde la clase media se ha eliminado y las diferencias de clases han aumentado descontroladamente.
.

cyprus-location-map“Emigra a Chipre”

La contadora María, de 39 años, abandonó el país después de haber votado No. “La Troika introdujo una legislación laboral flexible que dio a mi empleador el derecho a reducir a la mitad mi salario por el mismo trabajo. Cuando me negué, me despidieron. Me fui a vivir con mis padres, y después de dos años de búsqueda de empleo, me rindo y emigro a Chipre. Mi No es un No a humillaciones y hostil austeridad. Yo que nunca he robado o vivido a expensas de los demás, engañado o manipulado, fui degradada en unos pocos años de ‘clase media bien’ a ‘nueva pobreza’, dice María antes de despedirse..

a merkelDesafiaron los consejos de los altos cargos la UE

Resultó en una inesperada victoria con el viento en contra de los seguidores del No. Los griegos votaron No a pesar de bancos cerrados, controles de capitales, jubilados desesperados en las colas de los cajeros automáticos, publicidad televisiva de amedrentamiento y terror  en horario de máxima audiencia. A pesar de farmacias vaciadas de antidepresivos y somníferos.
Los griegos votaron No a pesar de las disretas amenazas de los altos cargos de la UE y cordiales advertencias de que un No sería sinónimo de un Gracias y Adiós y un retroceso a los días sombríos del
dracma.
Los griegos desafiaron (o fueron provocados a hacerlo) por consejos de los altos cargos de la UE a votar Sí para continuado apoyo.
Los griegos votaron No a pesar de las amenazas de los empleadores de despidos colectivos. A pesar de ‘catastrofólogos’ y profetas fatalistas/agoreros. Ellos votaron No y llenaron sus despensas como si la guerra llamara a la puerta.
El No triunfó a pesar de que miles de votantes del No ni siquiera podían permitirse el lujo de viajar a sus lugares de origen para practicar su derecho democrático.
.

“No vale la pena”

La Sra. Lemonia que trabaja en la empresa de alquiler de coches Europcar seis días a la semana, diez horas al día por € 590 euros al mes con un hijo en paro de 31 años a sustentar necesitaría pagar casi la mitad de su salario para conducir a su pueblo en Orestiada en la frontera entre Grecia, Turquía y Bulgaria. “No valía la pena. Por otra parte, declaró el jefe que no me iba a conceder permiso para ausentarme del trabajo aún así “.
“Temo por todo lo que puede
joderse“, dice la Sra. Voula de 77 años en el local electoral. “Lo peor ya ha pasado”, contesta Vangelis que trabaja en un hotel sin clientes. “Este es el paraíso de las paradojas, trabajamos como animales para poder pagar las pensiones de los viejos y ellos votan por más recortes”, suspira Vangelis que como tantas otros cuenta acerca de todas las discusiones homéricas ante el referéndum.

orestiada.1

Conozco parejas de enamorados que han dejado de hablarse, amigas que inspiradas en la Lisístrata de Aristófanes plantearon huelga de sexo para persuadir a sus hombres a votar correctamente y poner fin a la guerra económica. Mi amiga socióloga Lina aplica una perspectiva de género: “Las mujeres tienen más cojones que los hombres cuando realmente cuenta. Los hombres piensan a corto plazo y son cobardes para no perder su bienestar temporal y el papel patriarcal como sostén de la familia ”
También un patrón de clase y generación emerge. El lado de los Sí reunió a los poderosos, ricos y famosos y viejos. El lado No fue llevado por los nuevos- y viejos pobres, trabajadores y jóvenes.

Epitaph on the grave of Kazantzakis in Heraklion. It reads  - I hope for nothing. I fear nothing. I am free.‘Resaca espera’

El gerente de banco Giorgios Apostolou que dudó hasta que cerraron las urnas no sabe cuándo va a volver al trabajo. Espera que los 50 mil millones de euros que han sido ‘sacados’ y ocultados en los colchones y los 10 mil millones que se encuentran en cajas de seguridad de nuevo se ‘metan’ en el banco. “Entonces hemos solucionado parte del problema. Pero ya nadie confía en los bancos”, dice Giorgos.
El domingo por la noche bailarán los griegos en las calles y celebrarán la democracia, pero el lunes por la mañana traerá resaca. Grecia se encuentra sin préstamo de emergencia y el orgullo no llena la tripa. Si el Dr. Draghi y el BCE no reciben dinero el 20 de julio puede ser hora de una bancarrota oficial.
Las promesas del gobierno de una solución dentro de 48 horas las toman los griegos a la ligera.
Lo que mejor resume el estado de ánimo ahora mismo son las tres líneas que figuran en el epitafio de la lápida del poeta
Nikos Kazantzakis en Heraklion, Creta: “No espero nada. No temo nada. Soy libre”. En la red ha sido el poeta ‘parafraseado’ y se ha convertido en viral: “En las redes el poeta ha sido ‘parafraseado’ y viralizado: “No espero nada. No temo nada. He perdido el pin de mi tarjeta”.

DATOS
Alexandra Pascalidou
Periodista que, entre otras cosas hecho la película “Vad är det för fel på grekerna?”/“What’s wrong with the greeks?”/¿Qué pasa/¿Qué es lo que está mal con los griegos?” y autora del último libro “Kaos : ett grekiskt krislexikon”/”Kaos- un diccionario griego de crisis” (Atlas) www.ur.se/Produkter/178782-En-bok-en-forfattare-Kaos

[Fuente: ’Ett folk i fritt fall fångade ett sista halmstrå av hopp’ – Alexandra Pascalidou AFTONBLADET]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*