La FIFA, presidida por Gianni Infantino, impulsa un ambicioso plan para aumentar la financiación del fútbol mundial hasta superar los 10.000 millones de dólares, con el objetivo de ampliar el Mundial y otras competiciones. La propuesta contempla crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), abierta a inversiones privadas de terceros, con una aportación mínima de 20 millones de dólares por inversor.
El proyecto, que deberá ser aprobado por las 211 federaciones nacionales, estaría liderado por la firma estadounidense Thrive Eternal, vinculada al empresario Joshua Kushner. La FIFA defiende que este modelo permitirá generar más recursos para desarrollar el fútbol y facilitar futuras ampliaciones del Mundial.
Sin embargo, la UEFA rechaza frontalmente la iniciativa al considerar que supone privatizar la competición más importante del fútbol. Sus dirigentes sostienen que el Mundial pertenece a los aficionados y no debe convertirse en un activo comercial en manos de inversores privados, además de cuestionar la falta de transparencia sobre quién se beneficiaría económicamente. El debate enfrenta la búsqueda de nuevos ingresos con la defensa del modelo tradicional de gobernanza del fútbol.
[Resumen asistido por IA del artículo de Pablo Villanueva / “La oferta con la que Infantino espera convencer a las 211 Federaciones para vender el Mundial”]