CEMENTERIO DE ROPA EN ATACAMA
El desierto de Atacama se enfrenta a una grave crisis ambiental, ya que se acumulan montañas de ropa desechada, transformando el paisaje en un gran vertedero a cielo abierto. Esta realidad, además de ser visualmente impactante, tiene graves consecuencias para la salud del ecosistema local.
La moda rápida, una de las industrias más contaminantes del mundo, ve amplificado su impacto en Atacama. Muchas de las prendas abandonadas están hechas de poliéster, un material resistente que tarda la impresionante cifra de 200 años en descomponerse por completo en la naturaleza.
Durante este largo periodo de degradación, el poliéster y otros materiales sintéticos liberan microplásticos. Estas diminutas partículas de plástico se propagan, contaminando el suelo árido y el aire que respiramos, introduciendo toxinas en el medio ambiente y la cadena alimentaria.
La presencia masiva de poliéster en el desierto provoca un problema de contaminación a largo plazo.
La lenta descomposición libera constantemente microplásticos, que no solo afectan el suelo, sino que también pueden ser transportados por el viento, llegando a zonas remotas y contaminando vastas regiones.
La situación se agrava por los frecuentes incendios que se producen en almacenes clandestinos de ropa. La quema de estos materiales sintéticos libera humo tóxico a la atmósfera. Gerson Ramos, del gobierno regional, advierte a la BBC que «el humo puede causar enfermedades cardiorrespiratorias», lo que supone un riesgo directo para la población local.
El impacto ambiental en el desierto de Atacama es multifacético. La contaminación por microplásticos altera la composición del suelo y afecta a la flora y la fauna, mientras que la contaminación atmosférica compromete la salud humana.
Se trata de un ciclo de degradación que pone en peligro la sostenibilidad y la preservación de esta región única.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-60024852