Esuatini (Suazilandia), al sur de África, en la que su monarca Mswati III decide con total poder e impunidad, puede provocar situaciones difíciles de asimilar en el mundo occidental. Si lo que vamos a narrar a continuación ocurre en uno de los países más pobres del mundo, la gravedad de las consecuencias de actos irresponsables por parte del rey se multiplica.
Actualmente, Mswati III es el último rey absolutista de África. Gobierna por decreto y se opone firmemente a la democratización de su país, aunque restauró el Parlamento nacional que su padre había disuelto.
El gobierno de Mswati ha sido criticado por ignorar los crecientes problemas de la nación mientras él vive rodeado de lujo, sacrificando la salud de los ciudadanos a cambio de su confort personal. Este incluye la compra de una flota de limusinas, un jet de lujo (que costó un cuarto del presupuesto nacional) y la construcción y renovación de palacios para albergar a sus muchas esposas. Además, en el pasado ha restringido las libertades civiles y la libertad de expresión.
Los partidos políticos están prohibidos, la Constitución no protege a las mujeres y no prohíbe los matrimonios forzados.
Mswati III ha tenido 15 esposas (dos ya han fallecido, una de ellas por suicidio), 34 hijos y 4 nietos. […][https://www.vanitatis.elconfidencial.com/casas-reales/2020-07-19/rey-africa-mswati-iii-poligamia-polemica_2685180/]
https://en.wikipedia.org/wiki/Succession_to_the_Swazi_throne
