…POR 30 DÍAS
El ministro del STF Alexandre de Moraes mantuvo a Jair Bolsonaro en prisión domiciliaria por razones humanitarias, pero endureció las restricciones tras considerar que violó las medidas cautelares al redactar una carta de apoyo a la precandidatura presidencial de su hijo, Flávio Bolsonaro.
Entre las nuevas medidas, suspendió durante 30 días todas las visitas sociales (excepto médicos, fisioterapeutas y abogados), mantuvo la prohibición de que Flávio visite a su padre durante 90 días y vetó hasta el final de las elecciones de 2026 cualquier visita con fines político-electorales, así como la difusión de manifiestos políticos de Bolsonaro, incluso a través de terceros.
Moraes rechazó el argumento de la defensa de que el expresidente desconocía que la carta sería publicada, señalando que el documento estaba dirigido «a los brasileños» y promovía explícitamente la candidatura de Flávio. Recordó además que Bolsonaro ya tenía prohibido utilizar redes sociales, directa o indirectamente, desde 2025.
Aunque reconoció el incumplimiento de las restricciones, el magistrado consideró que se trataba de la primera infracción desde el inicio de la condena definitiva y estimó que no justificaba su regreso a prisión. También defendió que el derecho de defensa de Bolsonaro sigue garantizado, destacando que ha recibido 185 visitas —64 de abogados— y cuenta con un equipo de 30 defensores. Finalmente, subrayó que los beneficios concedidos por motivos de salud no pueden convertirse en privilegios ni permitir el incumplimiento de las decisiones judiciales.