Un descubrimiento reveló olas gigantes de 35 metros en el Pacífico, lo que ha generado preocupación entre científicos y marineros sobre los riesgos de la navegación en alta mar.
El fenómeno llamó la atención no solo por el impresionante tamaño de las olas, sino también por la forma en que fueron detectadas. En los últimos años, el avance de los sistemas de monitoreo satelital ha permitido observar regiones remotas del planeta con un nivel de detalle que antes parecía imposible.
Todo cambió con la evolución de la monitorización espacial, ya que satélites como SWOT, Jason-3 y Sentinel-3 comenzaron a medir con precisión las variaciones en la superficie del mar. De esta forma, los científicos pudieron identificar las olas gigantes de 35 metros.
Durante décadas, los informes de olas extremas se consideraron leyendas de marineros. Sin embargo, todo cambió con la evolución de la monitorización espacial, ya que satélites como SWOT, Jason-3 y Sentinel-3 comenzaron a medir con precisión las variaciones en la superficie del mar, lo que permitió identificar fenómenos antes invisibles para los observadores humanos.

Las mediciones indicaron la formación de una ola de unos 35 metros entre Hawái y las Islas Aleutianas en el Océano Pacífico. El récord se produjo lejos de la costa, donde normalmente no hay testigos directos.