Dark Mode Light Mode

DELCY RODRÍGUEZ CON TURBANTE Y BARBA

En España, hay algunos que niegan los hechos con la intención de que centenares de millones de personas en Oriente Medio vivan o perezcan en función de las necesidades políticas del Estado de Israel. José Antonio Zarzalejos escribe en El Confidencial que «Israel tiene que ganar la guerra». Eso queda justificado por «la angustia existencial que anida en la sociedad israelí» causada por «la amenaza existencial» que supone Irán. En este tipo de artículos, ni se molestan en contrastar ese sentimiento psicológico, convenientemente manipulado por los políticos, con los hechos.

[…] [Los compañeros de viaje de Israel y su falta de humanidad]

Como el martes pasado advertía aquí Enrique Andrés Pretel, Estados Unidos e Israel tienen ideas muy diferentes de cómo se gana una guerra.Los norteamericanos creen que en Irán podría funcionar un modelo de intervención a la venezolana, con un ayatolá ‘moderado’, una especie de Delcy Rodríguez con turbante y barba. Para los israelíes, en absoluto. Lo ha escrito en The Economist el líder de la oposición israelí a Netanyahu y ex primer ministro, Yair Lapid, que hasta hace muy poco tiempo era considerado como «el rival político más feroz» del actual primer ministro de Israel. Según Lapid, la guerra contra Irán «es justa» y para el país y los judíos (más del 80% de la población israelí) se trata de una cuestión «existencial» no política. El alegato de Yair Lapid en la revista británica ha de servir para entender que la sociedad israelí respalda por completo a su Gobierno en la acción ofensiva sobre Irán, superando las fortísimas discrepancias internas que provocó la respuesta al pogromo del 7 de octubre de 2023 perpetrado por Hamás en la frontera de Gaza con Israel.

[…][Israel tiene que ganar la guerra (los judíos y el ‘Krav Maga’)]
Añadir comentario Añadir comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicación anterior

SUECA Y NEOZELANDÉS CAEN EN EL MONTE FUJI

Publicación siguiente

JUAN CARLOS Y NICOLÁS, ENTRE DIFERENTES  REJAS