Muere James Dewey Watson, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina despojado de sus títulos por reiterar que los negros son menos inteligentes que los blancos por sus genes.
Las investigaciones y descubrimientos científicos de James Watson abrieron las puertas para ayudar a explicar cómo se replica el ADN y transporta la información genética, sentando las bases para rápidos avances en biología molecular.
También le hicieron ganador del Nobel de Medicina en 1962, que obtuvo junto a Maurice Wilkins y Francis Crick, por su descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN.
Pero las ideas de este científico estadounidense, fallecido este 7 de noviembre a los 97 años de edad, no solo le llevaron al reconocimiento mundial, sino que también impulsaron su caída en desgracia.
En enero de 2019, Watson fue despojado de sus títulos honoríficos después de que afirmara en un documental transmitido por televisión que los genes influyen en que haya una diferencia en el promedio que consiguen negros y blancos en pruebas de inteligencia o de coeficiente intelectual.
En ese momento, el laboratorio Cold Spring Harbor, de Nueva York, donde Watson trabajó durante décadas, señaló que sus comentarios eran «infundados e imprudentes».
Pero aquella no había sido la primera vez que Watson hacía comentarios controversiales en torno a un supuesto vínculo entre raza e inteligencia.
Años antes, ya había afirmado que los africanos eran menos inteligentes que los europeos.
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