Escribe Sandra Lund en la revista online Arbetsvärlden (El mundo laboral) que el experto en marcas Niklas Turner Olovzon duda que el doble saludo hitleriano que hizo durante su discurso a los partidarios de Trump cuando el presidente asumió su cargo en Washington afecte a Tesla como marca.
Que el que el sudafricano Elon Musk “heilee” no tiene por qué dañar la marca.
Que él mismo, en su plataforma X, descartó la conexión con Hiter con un “taaaan agotador ataque”.
Que en opinión del experto, los dueños de un coche Tesla se podrían clasificar a grandes rasgos en 3 categorías:
1. Los que se avergüenzan de tener uno
2. Los que apoyan y elogian a Elon Musk, y
3. Los que no les importa la política y en su mayoría piensan que es un coche apropiado.
Y sigue…
[…][https://www.arbetsvarlden.se/expert-pa-varumarken-inte-sakert-att-hitler-halsning-paverkar-tesla/]
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La categoría 1 es la que probabemente irá en aumento, imagino yo, después de la inesperada escena teatral que interpretó, con palmaditas en el pecho y estiramientos de brazos en todas direcciones, como si le hubiese dado un ataque de locura, tras la toma de posesión de Trump cuando le tocó la hora de hablar.
