En el transporte público está la gran mayoría de la gente ocupada con sus teléfonos móviles. Los que no hablan con alguien envían sms(:es),escuchan música o juegan algún juego.
Hoy vi a cinco personas jóvenes que estaban sentadas juntas (se cuidaron de sentarse de manera que todas pudiesen estar sentadas juntas).
Esto es típico sueco. El sueco se aferra (‘agarra duro) a su móvil y no puede sobrevivir (no se ‘aclara’) sin él. El sueco se siente desnudo sin su móvil. El móvil ha reemplazado a su ‘manta de seguridad’ de la infancia.
Deben tenerla para sentirse bien y funcionar.
Se responde siempre en su teléfono cuando suena, no importa donde se esté y con quién uno se encuentre.
Nada ni nadie es más importante que la persona que llama en el móvil.
Se niega uno a apagarlo o dejarlo en casa porque ‘alabado sea Dios’… Uno podría perderse algo importante.
El móvil se ha apoderado del cerebro del sueco, del sentido, del estilo de vida y de la vida cotidiana. Es terriblemente aterrador.
Estresáis vuestro cerebro sin entenderlo. No os relajáis. Sois además groseros, maleducados y egoístas cuando opináis que las personas con las que socializáis afablemente deberán esperar mientras contestáis un sms entrante o «tengo que coger esta llamada».
Tenéis vuestros móviles disponibles y activos 24/7 (24 horas por día los 7 días de la semana). Necesitáis ayuda.
Estáis obsesionados y sois adictos. No creáis que estáis a la altura y que sois normales, porque no lo sois.
Apagad el teléfono y comenzad a socializar de verdad. Miraros mutuamente a los ojos y tened un conversación humana. Ningún móvil puede reemplazar el valor de esto. [JS /Cartas de los lectores (Insändare)/edición impresa de METRO/”MOBILEN HAR TAGIT ÖVER VÅRA LIV”/onsdag 2013-11-27]
El teléfono móvil se ha apoderado de nuestras vidas
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