Alfileres (y una web) contra los manoseadores en Turquía

“Estaba en el tranvía junto con mi novio cuando de repente noté una mano sobre mi trasero. Pensé que era una accidente, ya que había mucho público en el tranvía, así que me moví un poco, pero la mano seguía ahí. Me paralicé, como muchas mujeres cuando son agredidas no supe que hacer”, explica Kocher en un post de internet. Enseguida cambió el puesto con su novio y la mano y su propietario desaparecieron entre la gente. La historia de Kocher, con la que lamentablemente están familiarizada las mujeres de casi todo el mundo, comienza a ser increíblemente común en ciertas zonas de Estambul, especialmente donde abundan los turistas o las jóvenes vestidas más a la occidental.

El toqueteo es muy fácil en una ciudad con 15 millones de habitantes, transportes públicos saturados en las horas puntas y una cultura machista que hace que muchos hombres hagan la vista gorda cuando presencian estas escenas y donde incluso, la policía alecciona a las mujeres agredidas sobre su forma de vestir. Hasta hace poco, la única arma de protección de muchas mujeres turcas eran los alfileres, que muchas llevan a mano y utilizan cuando un desconocido intenta sobrepasarse. Una discreta punzada en la pierna y problema resuelto. Sin embargo Kocher decidió ir más allá.

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La mujer quiso compartir su experiencia con otras chicas a través de la página de internet Hollaback, una web norteamericana de denuncia sobre el acoso en las calles. La respuesta fue inmediata y un mes después, en abril de 2011, Kocher decidía abrir Hollaback Turquía. La página se ha convertido en una plataforma de lucha contra el acoso en la calle para mujeres, turcas y extranjeras, y el colectivo de transexuales y homosexuales turcos. En ella los miembros comparten trucos para enfrentarse a un acosador, vocabulario en turco para “protegerse en la calle” y un mapa de los lugares donde se produjeron los agravios, junto con una descripción del mismo y del asaltante.

La localización en el mapa de los ataques indica que la mayoría se producen en las zonas como Istiklal Caddesi, la Gran Vía de Estambul, que durante el fin de semana transitan hasta tres millones de personas y donde la mujeres visten generalmente sin velo y con ropa más provocativa. Estas conductas son “un indicio de que muchos turcos ven en la mujer no velada una invitación a no respetarla” explica Fulya Sener, profesora de turco y que asegura que cada vez le resulta más difícil salir a la calle con la ropa que ella quiere.

Según el diario Bianet, durante los primeros 6 meses de 2011 se denunciaron 26.000 casos de acoso en toda Turquía por parte de mujeres. Un número muy por debajo de la realidad si se tiene en cuenta que, como afirman las asociaciones de mujeres turcas, el 95 % de estos casos no se denuncian. […] [Por Blanca López Arangüena/blogs.elpais.com/Alfileres (y una web) contra los manoseadores en Turquía]

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