Los asesores de Putin quieren apoderarse de toda Ucrania

dugin LOS DISTURBIOS EN UCRANIA
¿Qué pensamientos dirigen las acciones de Vladimir Putin en Ucrania? Lee el análisis de Michael Winiarski del periódico Dagens Nyheter.
Así quieren los asesores de Putin situar a Europa bajo los pies de Rusia
¿Qué pensamientos dirigen las acciones de Vladimir Putin cuando ordena a las tropas rusas ocupar el territorio de un país vecino? Una pista se obtiene tomando nota de lo que el cercano asesor del presidente de Rusia Alexander Dugin sueña: Rusia deberá tomar la iniciativa de un imperio euroasiático restaurado.
Dado que el presidente Putin es el único que toma todas las decisiones estratégicas no es fácil de entender lo que pasa detrás de los muros del Kremlin. Pero es aún más importante. Una de las dificultades es que el presidente de Rusia no suele compartir sus ideas sobre el papel que Rusia deberá jugar en el mundo.
La conferencia de prensa de la semana pasada, enteramente dedicada a la crisis de Ucrania, fue una de esas ocasiones. Allí argumentaó Putin que lo que ocurrió en Kiev fue un golpe de estado armado, llevado a cabo por “fascistas y antisemitas” que expusieron a los rusos en el país al peligro. Esto, sostuvo el presidente de Rusia, da a Moscú el derecho de intervenir militarmente en el país vecino.
Lo irónico es que a la sombra de la propaganda del Kremlin contra el gobierno supuestamente fascista en Kiev, resulta que es en Moscú donde una ideología neofascista está ganando cada vez más peso.
Euroasiatismo, como se llama a esta forma de pensar, es una fusión del estalinismo y nazismo, condimentado con cristianismo ortodoxo y una pasión por el imperio zarista de Rusia y la Unión Soviética. El término “rojo-marrón” nunca ha sido tan acertado.
El jefe ideólogo de la ideología es un
politólogo de nombre Aleksandr Dugin*.
No es ninguna casualidad que Dugin fuese uno de los primeros miembros del
Partido Nacional Bolchevique (Национал-большевистская партия), un partido nazi claro (su bandera es una imitación de la bandera del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), pero la esvástica está sustituida por un martillo y una hoz). Antes de eso fue Duguin activo en Pamjat (“memoria”), una turbia agrupación “patriótica” antisemita.
Más tarde fue una fuente de ideas a políticos como el líder del partido comunista
Gennady Zyuganov y populista de derechas Vladimir Zhirinovsky.
Hoy en día son Putin y su círculo los que le escuchan.
Dugin
quiere establecer una unión Euroasiática o imperio Eurosiático – con Rusia como núcleo – que se extienda “desde Lisboa hasta Vladivostok”. Los enemigos comunes son “atlantismo”, “liberalismo” y “globalización”. Una Europa que se ve obligada a cortar lazos con EE.UU. resultará más dependiente de Rusia.
Encaja con lo que Putin se está dedicando en política interior y exterior. En su blog celebra Dugin que Rusia finalmente haya conquistado Crimea. Pero él quiere más, y presenta un escenario para las próximas semanas:
“El conflicto se intensifica, la UE y EE.UU. presionan y desatan acciones de terror en el Cáucaso del Norte. La popularidad de Putin crece. El régimen en Kiev introduce una dictadura nacionalista. La segunda fase del drama comienza: “La batalla de Novorossija” (
Nueva Rusia) (el nombre de Dugin del sureste de Ucrania). Los rusos en el sureste hacen rebelión contra el gobierno en Kiev. Una guerra civil sangrienta de repente comienza. Unidades del ejército ruso cruzan la frontera. Occidente amenaza con guerra nuclear. Un momento existencial para Putin, pero ahora él no puede pararse. Finalmente la liberación de Ucrania oriental, hasta el río Dniéper bajo severas pérdidas”.
En esta fantasía sedienta de sangre no oculta Dugin su entusiasmo de que Rusia deba dividir a Ucrania, o preferiblemente tragársela entera. La nación ucraniana por supuesto que no existe, según Dugin, en realidad son rusos. Al igual que la propaganda del Kremlin condena él los valores liberales y la decadente (leer amigable con los homosexuales) democracia occidental con la que Ucrania ha sido infectada.
Dugin escribe: “Ahora está aquí el Tiempo Ruso, mientras que los defensores de los derechos de los homosexuales de Kiev están condenados a perecer. Hoy existen en el mundo sólo dos naciones: La Rusa y la no Rusa.”
Pero Dugin no confía aún así del todo en Putin como constructor de imperios, todavía no han sido eliminados/limpiados todos los ‘atlantistas’ fuera del Kremlin, y se pregunta si el líder ruso se atreve a dar el paso completamente y empujar al mundo al borde de una
ragnarök (batalla del fin del mundo) nuclear purificadora.
“Todos los que hoy dicen ‘con tal de que no resulte en guerra’ son traidores… Ucrania es Rusia! El realista Putin vacila todavía, pero si da un paso hacia el abismo… puede salir como un Santo Líder” escribe Dugin. [
Så vill Putins rådgivare lägga Europa under Rysslands fötter – DN.SE]

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