La Policía Nacional ha detenido y enviado a prisión provisional a un vecino de Ceuta acusado de alojar y explotar a 74 migrantes, entre ellos 10 menores, en condiciones extremadamente precarias en una vivienda de dos plantas y varios barracones del barrio de El Príncipe.
Según la investigación de la UCRIF, el detenido cobraba 20 euros por noche a quienes dormían dentro de la vivienda y 10 euros a los alojados en barracones parcialmente abiertos. Con este sistema habría obtenido más de 1.000 euros diarios. Las 74 personas disponían de un único baño y ninguna ducha.
Además del hacinamiento, la Policía investiga una presunta explotación laboral. Varios migrantes, incluidos menores, trabajaban en obras controladas por el detenido a cambio prácticamente de comida y de una reducción del precio del alojamiento. Algunos declararon haber sufrido amenazas e intimidaciones, incluso mediante el perro que vigilaba la finca, que habría mordido a alguno de los menores.
La Policía irrumpió en el inmueble hacia las 7 de la mañana con autorización judicial y encontró habitaciones llenas de mantas y sacos, con decenas de personas durmiendo en condiciones insalubres. La investigación sostiene además que el detenido pretendía ampliar el negocio ayudando a algunos migrantes a llegar clandestinamente a la Península.
El caso se enmarca en las investigaciones policiales sobre redes que se lucran de migrantes indocumentados en Ceuta. Días antes, otra operación había terminado con 40 migrantes detenidos por intentar viajar en ferry utilizando documentos ajenos, además de cinco personas acusadas de facilitárselos.
En cifras: 74 migrantes · 10 menores · 10–20 € por noche · más de 1.000 € diarios · un solo baño · ninguna ducha.