Dentro de unas semanas se espera el dictamen de la sentencia del juicio -por el beso que Luis Rubiales dio a la jugadora Jennifer Hermoso en 2023- que finalizó el pasado viernes 14 de febrero.
Ahora el canario-granadino acusado del mundialmente famoso beso a la jugadora Jenni Hermoso, beso -‘forzado’ según muchos- , según él, ‘consentido’- está a la espera de la sentencia.
De ser declarado culpable, se enfrentaría a 2,5 años de cárcel y multa de 50.000 euros, informan.

En su ‘CV’ se puede leer ‘ex-futbolista’, ex- esto y ex- aquello. Más detalladamente se puede leer en EL País: ‘futbolista del montón’, ‘hijo de alcalde’, ‘prepotente’, ‘viajó de la cima al abismo en tres segundos’, ‘machista que no sabe que lo es, como tantos otros’, etc. (https://elpais.com/deportes/2023-09-17/luis-rubiales-una-personalidad-siempre-al-borde-del-precipicio.html).

En fin, qué decir, con el numerito que montó ante todo el mundo, casi sin comentarios.
No sería de extrañar que al no tener ‘antecedentes’, que le condenen a 2 años y algún mes y en vez de prisión, acabe la cosa en multa o ‘trabajos en beneficio de la comunidad’, o algo así. Es una opinión, y como hay sobre la tierra más de 8 mil millones de personas, cada cual tendrá la suya…



