Es difícil ver sonreír a Rafa Nadal y este domingo ha sido un recogepelotas el que ha conseguido tal empresa. Lo hizo colocando milimétricamente las botellas de agua y refrigerio que el balear deja en cada descanso en su silla después de que el viento las tumbara sobre el tapete. [¿Qué es el viento? Las botellas de Nadal en movimiento – MARCA.com]