Dublín y el este de Irlanda en 8 claves

El placer de descubrir Irlanda

  • Recorremos los puntos cardinales de la Isla Esmeralda en un viaje repleto de experiencias y bellos parajes.
  • Cosmopolita, acogedora y muy marchosa, Dublín sigue siendo una de las capitales más populares y queridas por los españoles que cada verano se vuelve a reinventar a base de múltiples festivales.

Tanto suele gustar la ciudad que a veces se olvida que cuenta con una bahía que podría recordar la de Nápoles y unos alrededores llenos de verdaderos tesoros como varios monumentos megalíticos declarados Patrimonio de la Humanidad, un parque nacional, además de montones de lugares de interés natural y reservas ornitológicas, valles mágicos cuajados de monasterios y una docena de mansiones rodeadas de magníficos jardines.

1. Marcha y cultura en Temple Bar

Nadie sabe con certeza el origen de su nombre pero no se puede decir que se ha estado en la capital de Irlanda si no se ha disfrutado de Temple Bar. Delimitado por el río Liffey, Dame Street, Trinity College y la catedral de Christchurch es difícil encontrar un espacio tan reducido en tamaño con tal cantidad de pubs, incluido el que lleva su nombre con 170 años en funcionamiento. O restaurantes como el Oliver St John Gogarty’s, especializado en cocina irlandesa. O tiendas curiosas como Lucy’s Lounge o Konfusion/online shop, pero también centros culturales de todo tipo. […]

2. Los Guardianes del Patrimonio

En los museos de Dublín se pueden admirar cuadros extraordinarios en la National Gallery of Ireland, objetos insólitos como el Libro de Kells en la Biblioteca del Trinity College, o el Broche de Tara en la sección de arqueología del Museo Nacional de Irlanda. […]

3. La bahía de Dublin: deporte y buena vida

Desde el centro de la ciudad no se ve el mar pero sólo hay que seguir el curso del río Liffey o dirigirse tanto al norte como al sur, en tren o autobús, para encontrarse con la hermosa bahía de Dublín, que se abre al mar de Irlanda. Se puede explorar con el Ulises, la obra maestra deJames Joyce en la mano que fue escrita en parte en una antigua Torre Martello hoy convertida en museo, en Sandycove/sandycoveglasthule.com/, al sur de Dún Laoghaire. Por esta zona no hay que olvidar que están también las mejores playas y los barrios más exclusivos.

Al norte de la ciudad, en cambio, hay algunos puertos de pescadores con mucho encanto, como Sutton, Portmarnock y Howth cuajados de restaurantes y también rincones donde practicar todo tipo de deportes acuáticos. Es una zona perfecta para practicar senderismo sin perder nunca de vista el mar. Y a quien le guste avistar aves puede dar una vuelta en barco alrededor del Ojo de Irlanda (Ireland’s Eye), como se llama una isla donde viven multitud de ellas. […]

4. Misticismo y naturaleza

No hay que ser religioso para apreciar algunos de los grandes centros monásticos que se conservan en el interior de Irlanda. Sin duda es difícil no emocionarse al descubrir el valle de Glendalough tan cerca físicamente de Dublín y al mismo tiempo tan aislado del mundanal ruido.

Escondido en el interior de los montes Wiclow, este paisaje idílico salpicado de lagos fue elegido por San Kevin en el S.VI para fundar un cenobio para la meditación que muy pronto se convertiría en uno de los destinos de peregrinación más importantes de Europa. […]

5. Festivales por un tubo

Antes de elegir una fecha para visitar Irlanda y más concretamente a Dublín y el este del país, vale la pena echar una ojeada en el calendario de fiestas y festivales. […]

6. Entre jardines y mansiones

En la misma Dublín hay infinidad de parques, como el Jardín Botánico de Glasnevin y el gigantesco Phoenix Park, donde se encuentra el Zoo y la residencia del Presidente o Presidenta de la República, además de otros menos conocidos como el jardín secreto deBlessington Street Basin. […]

7. Montañas y llanuras sagradas

Sólo uno de los seis parques nacionales de Irlanda se encuentra en la costa este, pero es absolutamente espectacular y ofrece unas condiciones perfectas para hacer senderismo. No destaca tanto por la altura de sus montañas que rozan los mil metros sino por la belleza de sus paisajes, sus cursos de agua, cataratas y cascadas fácilmente accesibles. Y todo, a tiro de piedra de la capital. Hasta tal punto que las Wicklow Mountains también se conocen como los montes de Dublín. […]

8. Condado de Meath: viaje hacia la prehistoria

A menos de una hora al norte de Dublín se abre un paisaje que nos devuelve a los orígenes de este país y donde quizás se concentre el mayor número de monumentos tanto megalíticos como relacionados con la alta Edad Media. […]

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newgrange.eu/

[Javier Mazorra/ocholeguas.com/]

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