Ladrón en traje

Nacka_Forum_”Desgraciadamente no podemos protegernos al cien por cien contra la delincuencia”, dice Viveka Hirdman-Ryrberg, directora de comunicaciones de SEB.

Saqueó cuentas corrientes del banco SEB durante la fiesta de personal

El número de robos graves a bancos no ha sido más bajo en 20 años en Suecia. Pero a la vez que se ha vuelto cada vez más difícil conseguir dinero en efectivo en la sociedad toma la delincuencia nuevos caminos. En el último año, varios ‘golpes’ multimillonarios a bancos han sido descubiertos. Pero los autores no han sido hombres enmascarados con ametralladoras, sino los propios empleados del banco.

Es el 14 de octubre de 2010. En una de las oficinas del banco SEB en Estocolmo (Nacka Forum), se celebra fiesta de personal. Pero uno de los empleados, un hombre de 29 años de edad que había trabajado en el banco sólo unos seis meses, llevaba un secreto consigo. Mientras que sus colegas continuaban charlando abandona el 29 añero las celebraciones y se busca de vuelta a los locales del lugar de trabajo. Se sienta frente a una computadora e inicia sesión en el sistema que es  utilizado en la división Private Banking de SEB, que guarda el dinero de clientes ricos. No es un sistema con el que él normalmente trabaja, o que tenga acceso. Los datos del ‘login’ los ha robado a un colega usando el llamado key logger, un programa que registra las pulsaciones de teclas en el ordenador.

Inmediatamente se pone en marcha con su plan. Inicia sesión en cuentas pertenecientes a una serie de suecos ricos. Uno de ellos es el gran accionista de H&M Stefan Persson. Los datos sobre los clientes que va a robar los ha sacado mediante en horario de trabajo en secreto haber hecho cientos de tecleos en los sistemas internos de SEB en busca de cuentas corrientes bien llenas. Él comienza a teclear las transferencias. En total, transfiere 62 millones de coronas suecas de once diferentes cuentas. El dinero se destinará a cuentas que pertenecen a cuatro sociedades anónimas diferentes. Luego serán transferidas a cuentas personales que pertenecen a los llamados ‘porteros’. Pero algo sale mal. Las transferencias no pasan. Los mensajes de error aparecen en la pantalla, una y otra vez. Él intenta con otro ordenador. El mismo resultado.

A la mañana siguiente está el 29 añero en la oficina antes de lo habitual. Puede trabajar sin ser molestado. Él intenta de nuevo llevar a cabo las transferencias. Esta vez tiene éxito. Ahora van un total de 52 880 000 coronas  a las mismas cuatro empresas. Uno de los mayores fraudes jamás contra un banco sueco es un hecho. Desde una de las empresas se transfieren 3 079 850 coronas a una empresa estona. En una oficina de cambio en Tallinn se sacan más tarde 179 322 euros y 1 440 000 coronas suecas, en total 3,1 millones de coronas, en efectivo.

Uno de los clientes robados del banco SEB nota rápido que falta dinero. Cuando SEB empieza a investigar los pagos señalan las sospechas con bastante rapidez hacia el 29 añero. Cinco días después, el 20 de octubre de 2010, es detenido. El banco consigue evitar que se saque más dinero. […] [svd.se/]

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