La industria del automóvil no ve a través de sus mentiras

coches5La industria del automóvil fue salvada de la crisis el 2009. Medicamentos: Subsidios masivos estatales a un sector con una capacidad de un 30 por ciento de exceso. El resultado: Problemas a largo plazo que se han agravado y ahora son de profundidad abismal.  

Una tercera parte de las fábricas de automóviles del mundo están vacías – en una industria con márgenes estrechos como jerseys de tarzán.

El megafamoso del propio mundo del automóvil Sergio Marchionne, que dirige Fiat/Chrysler y es presidente de la poderosa Asociación Europea de Automotrices ACEA, va a someterse a una prueba de polígrafo. Se lame los labios y mira ansiosamente a la máquina sobre la mesa.

¿Crees que el exceso de capacidad de alrededor de un 30 por ciento en la industria del automóvil ha desaparecido dentro de cinco años a través de la autorregulación?

Silencio.

– Sí.

La aguja se vuelve loca en el papel y la máquina se cae al suelo.

No, el escenario obviamente no es cierto. Pero por lo menos podría pasar en teoría.

Exceso de capacidad. Ponte y grita la palabra en una fiesta de cócteles de directores de automotrices y la fiesta se muere. La revista The Economist señaló en 2011 una capacidad global de 94 millones de coches y una demanda de 64 millones. Esto significa que un tercio de las fábricas de automóviles del mundo están vacías – en una industria con márgenes estrechos como jerseys de tarzán.

Todo fue bastante bien hasta el año 2007. Entonces se vendían cada año alrededor de 16,5 millones de coches en EE.UU. y 14,5 millones en Europa occidental – ambos mercados maduros. Luego vino la crisis financiera en otoño de 2008. El tapón fue sacado del todo y muchos creyeron en cierres masivos y una sana autoregulación. Porque vivimos en una economía de mercado, no?

Las ventas en EE.UU. cayeron en picado ciertamente en 2009, pero no fue problema para los jefes de las automotrices. Así como los directores de bancos, pudieron sentarse tranquilamente y esperar dinero de los gobiernos. Los presidentes Bush y Obama fueron en contra de todos sus principios y las automotrices GM y Chrysler fueron rescatadas con increíbles 60 milllardos de dólares. Más 3 millardos de dólares en incentivos de desguace para impulsar las ventas de coches.

En el Auto Show de Detroit la semana estaban las bocas de los directores de las automotrices arriba en las orejas: Este año se espera, a saber, el mercado de EE.UU. que aumente a 13,5 millones de coches. Pero se olvidan de contar que son 3 millones menos que en 2007 y sobre todo que la capacidad todavía supera a la demanda. Por lo tanto: Se ha vuelto la cosa peor.

Extrañamente la historia se repitió en Europa. Millardos estatales fluyeron en los tesoros nacionales como Opel, Renault y Peugeot, entonces paquetes enfermizos sin salvación dependientes de la sonda nasogástrica de Merkel y Sarkozy. Como rehabilitación se ofrecieron luego primas de desguace.

Pero en Europa los gritos de júbilo brillaron por su ausencia: Las ventas de automóviles siguieron disminuyendo – a pesar del dopaje con primas de desguace – y este año se espera que el mercado perderá otro 5 por ciento más. Es una catástrofe. Pero, sobre todo, el autosaneamiento brilló por su ausencia. Sólo una (1) fábrica de automóviles cerró, la fábrica de Opel en Amberes, Bélgica.

El conocimiento que se echa de menos totalmente en políticos y directores de bancos podría servir como un ejemplo en la escuela primaria: si el mercado cae y nadie cierra una fábrica. ¿Qué significa?

Claro, el exceso de capacidad se incrementa aún más. Así como las posibilidades de sobrevivir de cada fábrica de coches.

La prestigiosa firma de investigación IHS Automotive calcula que este año el 41 por ciento de las fábricas de coches europeas, o dicho de otra manera la capacidad de producción de cerca de 3 millones de coches, no son necesarios. Es un poco extraño.

En noviembre del año pasado vino una reacción: El CEO de Fiat/Chrysler, Sergio Marchionne, decidió cerrar una (1) fábrica en Termini, Sicilia, a finales de año.

Eso significó 140.000 coches fuera. Entonces quedan 2,86 millones.

Entonces, ¿qué pasa ahora? Marchionne y los demás no pueden gritar pidiendo más ayudas estatales, no cuando varios países de la zona euro están al borde de la quiebra. Y ningún fabricante quiere reducir los objetivos de crecimiento, ya que cada uno depende de grandes volúmenes para obtener ganancias. Entonces, ¿qué hacer?  

Bueno, tres cosas parecen suceder: Los directores de automotrices piden a gritos en la prensa que hay que hacer algo con el exceso de capacidad, sólo que ellos mismos no. Se habla bajo sobre las fusiones, con mínimas posibilidades. Pero, sobre todo se mira con nostalgia hacia el mercado de automóviles de rápido crecimiento en China – el único salvavidas restante.

Ahora bien, no quiero ser un ‘rompedor de fiestas’ pero la peor pesadilla de los directores de automotrices se está ahora haciendo realidad. Esta semana llegaron cifras ´’frescas’ sobre que el crecimiento del mercado de coches de China el año pasado cayó un 2,5 por ciento, el peor dato en 13 años. Al mismo tiempo que se están construyendo muchas fábricas – también en China. El año 2015 deberá haber capacidad para más de 31 millones de coches.

¿Se reconce el escenario?

Al mismo tiempo hay ganadores – por ejemplo BMW y Audi que venden en el segmento de coches de lujo lucrativos y se han beneficiado del reciente auge (‘boom’) de China. Volvo tiene una oportunidad, incluso aunque entre en el festival de China, cuando se ha enfriado.

Los grandes perdedores son los fabricantes de coches ‘Svensson’ (un ‘Svensson’ es un sueco promedio) con gran dependencia de Europa: Opel, Fiat y Seat se desangran fuertemente, pero también Peugeot y Renault con un 73 y un 70 por ciento de las ventas de Europa están en problemas.

Con todas los salvavidas recortados es el momento de hablar en serio. Sobre la horca. Primero fuera fue Saab. Ahora se rumorea de Fiat y Peugeot y en los próximos seis meses mucho puede suceder.

Si un niño frunce el ceño y te pregunta sobre la industria automotriz, podrías decir esto: hay demasiadas fábricas de coches. Esto hace que la mayoría pierden dinero. Las cosas han ido bien de todos modos ya que los estados han dado a las fábricas de coches un montón de dinero. Ahora se ha acabado eso. Entonces todo el mundo quería ir a China, donde podrían vender más coches.

Ahora hay demasiados coches allí también.

Ahora no saben lo que hacer. [svd.se/]

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*