Apoya a Julian Assange por la libertad de expresión

Åsa Linderborg sobre los alegatos contradictorios

Wikileaks revela cosas que deberían hacer caer como bolos a gobernantes, pero es Julian Assange el que se hace suponer que es el villano, así como los medios de comunicación que publican los datos.

Cuando Wikileaks hizo sus primeras revelaciones, fueron criticadas por publicar un material intransparente que no había sido procesado por periodistas y otros críticos de fuentes. Cuando Wikileaks ahora colabora con cinco empresas de medios en otros países – en Suecia, Aftonbladet, Svenska Dagbladet y SVT – la acusación es lo contrario: el material se filtra por periodistas que hacen «su evaluación propia de las noticias, y con ello se sientan en la rodilla de Wikileaks’. El sueño mojado de los críticos es un retorno a los viejos tiempos, cuando los periodistas no se habían tomado una tarea de investigar al poder.

Urban Ahlin es uno de los que están con los pantalones abajo – el hombre ha acompañado a personal americano de la embajada como una vez lo hizo Lars Werner con Alemania del Este, con la diferencia que Ahlin representa a un partido político con influencia -, pero sus ‘caricias’ con Estados Unidos no son nada comparado con lo del gobierno de Reinfeldt. Ayer reveló Wikileaks/SVT que el gobierno tiene una cooperación informal y secreta con la Casa Blanca con el fin de identificar a todas las personas posibles. Cuando los ministros se enfrentan, nos mientien en la cara. Pero, ¿quién cree que el IB se convirtió en historia el día en que consiguió metros de columnas? Nadie puede más decir que son «teorías conspirativas» que Suecia se rige desde el otro lado del Atlántico.

«No sabemos si lo que revela Wikileaks es cierto», es otra disculpa. Informes diplomáticos son materia humana y deben ser tratados como tales.

No hay ninguna razón para albergar alta opinión de la moral privada de Assange, pero Interpol no caza a un violador. Ellos quieren cortar un «terrorista». Las especulaciones de que corre el riesgo de ser asesinado son ridículas – no puede permitirse un nuevo mártir-Che Guevara. Pero si él es arrestado? Recibiría Assange el mismo apoyo que Dawit Isaak? ¿O se aplica nuestra simpatía con los disidentes sólo a aquellos que actúan en dictaduras? Todos los que dicen defender la libertad de expresión deben declarar que Assange tiene su pleno apoyo si EE.UU. o cualquier otro ataca bien a él o a la difudión de la información de Wikileaks. Los que se burlan de la exigencia, no pueden presumir de ser demócratas. [Stöd Assange för yttrandefriheten | Kultur | Aftonbladet]

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