Los inmigrantes invisibles

Condiciones de vida e identidad de los españoles en São Paulo, en la segunda mitad del siglo XX

La últimas oleadas migratorias de los españoles hacia América Latina se produjeron a mediados del siglo XX. Para esos años, aunque ya se había iniciado la emigración a distintos países europeos, algunas repúblicas americanas todavía aparecían como destino para los peninsulares. Argentina, Venezuela y Brasil fueron los lugares hacia donde persistió ese éxodo. [1]

En este artículo intentamos reconstruir la experiencia migratoria y las condiciones de identidad de los españoles en Brasil. Nuestro análisis, basado en entrevistas de historia de vida realizadas en São Paulo, [2] se centra en un período de tiempo que se inicia poco después de acabar la Guerra Civil y que se prolonga hasta finales de los sesenta. […]

Los informes consulares mencionaban que los que conseguían un empleo fácilmente y mejores salarios eran los mecánicos, electricistas, torneros, fresadores, etc. Inclusive remitieron a España un cuadro con profesiones de absorción fácil, que incluían a los delineantes*, fresadores, chapistas de automóviles, torneros, mecánicos ajustadores y ebanistas; en la de absorción media, se situaban los electricistas, electrotécnicos, fundidores, rectificadores, soldadores eléctricos, cerrajeros, y en las de difícil, se encontraban los mecánicos de automóviles, de motores diesel, los pintores al duco y fontaneros. Entre las profesiones no buscadas se hallaban los agrónomos, canteros, carpinteros, curtidores, litógrafos, delineantes para la construcción, marmolistas, mecánicos de refrigeración, panaderos, albañiles, pintores de la construcción y zapateros. [20]

Por último, debemos mencionar que avanzada la década de los 70 comenzaron a llegar, a través del CIME*, inmigrantes que ya tenían un contrato de trabajo, los MOPC (mano de obra profesional ya colocada), y un segundo grupo, los MOP2, mano de obra profesional, sin colocación, a los cuales se les sufragaban sus gastos hasta conseguir un trabajo. […]

En no pocos casos, inclusive se trasladan de estado; en 1970 encontramos numerosos sujetos, sobre todo delineantes proyectistas, que viajan a Belo Horizonte, Minas Geraes, para trabajar en el proyecto de la Mina Sauru. [22]

RIODEJANEIRO1969cLa casa, el barrio y el Centro regional

Los españoles se dispersaban por estos barrios, aunque no pocos escogían el Brás –y a veces sólo una o dos calles concretas: rua Caetano Pinto y Carneiro Leão– y Moocá. En ellos había pensiones o pequeños hoteles en donde recalaban aquéllos que no tenían ningún familiar en el lugar. Aunque todos los que se hubiesen desplazado a través del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas podían alojarse en el departamento de Migrantes, algunos pocos, los que no conseguían adaptarse a tal centro, el Cime les subvencionaba un modesto hotel, el Andes, también localizado en el Brás; por último, los había que vivían en la Misión Católica Española situada en el barrio de Liberdade**. [26]

[…]

[Fuente: Los inmigrantes invisibles: Condiciones de vida e identidad de los españoles en São Paulo, en la segunda mitad del siglo XX /Vol 11, No 1 > GONZÁLEZ MARTÍNEZ]

  • * Después de aprobar el curso de 8 meses de duración en la Casa de América en Vigo, “Transformación de delineantes en delineantes proyectistas”. Los que elegían Brasil como destino aterrizaban en Río de Janeiro, pero después de unos meses allí, como había poco curro, la mayoría nos mudamos a São Paulo. Yo concretamente encontré curro en la empresa Max Eberhardt que todavía existe y como pagaban poco me mudé al cabo de unos meses a la empresa Bicicletas Monark que se encontraba en el mismo barrio, cerca de la anterior. Años más tarde oí que cerraron su filial en São Paulo.

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bairroliberdade

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