”Lives on Wheels: Caravan Homes in Contemporary Europe”

La caravana – el camino hacia la buena vida

HegeHoyerLeivestadMuchos europeos optan por convertirse en campistas de larga estancia – o campistas de temporada. Una vida sin preocupaciones en caravana atrae, pero ‘las casas sobre ruedas’ a menudo se encuentran fijas. Revela una nueva tesis en antropología social en la Universidad de Estocolmo donde se ha estudiado la caravana como vivienda alternativa.

¿Qué motivos están detrás de la decisión de mudarse a menor alojamiento? Los campistas asocian a la caravana con libertad y movilidad, pero ¿cómo funciona eso con que cada vez más gente deja la caravana estacionada y la transforman en una residencia permanente? ¿Y qué pasa cuando se crea un hogar en un área diseñada para ocio y vacaciones?

En su tesis ha entrevistado Hege Høyer Leivestad a campistas de temporada suecos en un camping en el centro de Suecia y campistas de larga estancia británicos en la costa mediterránea española.

– Para muchos se trata de un cambio de estilo de vida. Se quiere recuperar algún tipo de control sobre su vivienda, por ejemplo evitar hipotecas y deudas. El  evitar el trabajo de mantenimiento que requiere un hogar es también una razón, la caravana es más fácil de manejar que un hogar. El que pueda uno mudarse también genera una sensación de libertad, dice Hege Høyer Leivestad, estudiante de doctorado en Antropología Social en la Universidad de Estocolmo.

Pocos eligen “downsiza” (reducir en tamaño) debido a razones económicas. Instalarse en un camping puede ser costoso; los vehículos son caros así como los alquileres de camping. Por ello muchos campistas de larga estancia tiene una economía fuerte y estable. Los que eligen asentarse de forma permanente lo financian a menudo mediante ahorros o venta de propiedad.

– A menudo se trata de escapar de la sensación de sentirse atrapado. Pero, paradójicamente es la idea de la movilidad en sí más importante que la movilidad real. Sólo la idea de que puedes mudar tu caravana significa mucho. Para algunos campistas de larga estancia se convierte la caravana en un alojamiento fijo, donde un mudanza pronto parece imposible. Se construye, se expande con avance y terraza. La caravana debe ser como un  hogar y tiene todas las cualidades asociadas con un hogar, dice Hege Høyer Leivestad, quien durante su ‘trabajo de campo’ ha vivido en campingss y participado en el día a día de los acampados. 

– La vida en el camping es confortable. Hay acceso a piscina e instancias de servicios. La caravana y el sitio del camping generan por eso una noción de la “buena vida”. La infraestructura en sí hace la vida un poco más fácil y más manejable, dice Hege Høyer Leivestad.

El vallado del camping muestra claramente un dentro y un fuera; la zona resultará a la vez material- y socialmente demarcada. En el camping se aplican ciertas reglas que crean una especie de seguridad y protección.

– Los británicos en España que he entrevistado destacaron la importancia de la solidaridad y la buena vecindad. Experimentaban que la sociedad que dejaron en Gran Bretaña había perdido una parte de esto. En el camping buscaron y encontraron las relaciones sociales que reconocían y a las que podían relacionar. Es posible describir el fenómeno de acampada de larga estancia como una retirada de la participación en la “producción” y políticas en el país de origen y a una periferia más manejable, dice Hege Høyer Leivestad.

Los campistas de larga estancia han creado una vivienda permanente informal. El estudio de la caravana, una vivienda móvil potencial y su alojamiento afecta por eso cuestiones actuales sobre movilidad, materialidad y formación de la comunidad. La tesis muestra que la elección de forma de alojamiento de los campistas de temporada y en especial los campistas de larga estancia hace que se encuentran al borde del sistema social. Información exacta de cuántas personas optan por asentarse en un camping no existen en las estadísticas de las autoridades. [Husvagnen – vägen till det goda livet – NEWS CISION]


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Dagens Nyheter felicita a Hege Høyer Leivestad

El pasado 6 de noviembre defendió Hege Høyer Leivestad la tesis “”Lives on Wheels: Caravan Homes in Contemporary Europe”. 

Muchos europeos optan por convertirse en campistas de larga estancia o campistas de temporada. Una vida sin preocupaciones en caravana atrae, pero las ‘casas sobre ruedas’ a menudo se encuentran fijas. Muestra la tesis en antropología social de Hege Høyer Leivestad, donde se ha estudiado la caravana como una forma de alojamiento alternativa.

– Los que eligen por vivir en una caravana más o menos de forma fija hoy en día no lo hacen por necesidad económica, sino porque quieren cambiar sus vidas. Eligen vender sus casas o sus pisos y mudarse a una caravana para vivir una vida con menos trastos, dice Hege Høyer Leivestad al periódico Dagens Nyheter.

En su tesis ha entrevistado Hege Høyer Leivestad a campistas de temporada suecos en un camping en el centro de Suecia y a campistas de larga estancia britanicos en la costa mediterránea española.

Ha estudiado cuestiones como: ¿Cuáles motivos se encuentran detrás de la decisión de mudarse a un menor alojamiento? Los campistas asocian a la caravana con libertad y movilidad, pero ¿cómo encaja eso con que más y más de ellos dejan la caravana fija y la transforman en una residencia permanente? ¿Y qué pasa cuando se crea un hogar en un área diseñada para ocio y vacaciones?. [Dagens Nyheter gratulerar Hege Høyer Leivestad …]

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Una vida estancada – sobre ruedas

La gente ha vivido en viviendas móviles durante cientos de años. La mayoría de los países de Europa ha tenido sus nómadas y romaníes y muy pronto también surgieron los campings en Inglaterra, al tiempo que los coches hicieron su debut en la década de 1920.

Pero fue primero en el período de posguerra, en las décadas de 1950 y 1960, que la vida de campings resulta realmente grande. Hoy tiene Suecia el mayor número de caravanas por habitante en Europa.

Cuando la antropóloga social Hege Høyer Leivestad creció, tenía la familia ‘sommarstuga(casita de verano) en el Este de Noruega/Østlandet cerca de uno de los campings más grandes.

– Quedé fascinada, allí estaban las caravanas firmemente enraizadas, montadas con porches y cercas, a pesar del hecho de que con una caravana se puede ir prácticamente a cualquier lugar que se desee. Hay una tensión ahí.

Ella decidió mirar más de cerca ‘el fenómeno camping’ y encontró que está muy inexplorado en Europa.

Hege Høyer Leivestad ha vivido de forma periódica durante 5 años en 2 campings diferentes, uno en una ciudad de tamaño medio en el centro de Suecia, el otro entre británicos en la española Benidorm, y entrevistado a residentes de larga estancia durante el trabajo de su tesis.

Los que optan por vivir en caravana más o menos de forma fija hoy en día, no lo hacen por necesidad económica, sino porque quieren cambiar sus vidas. Eligen vender sus casas o pisos y mudarse a una caravana para vivir una vida con menos trastos.

Se han desecho del lastre, todo aquello que durante una vida ha tenido que desbordarse a trasteros, garajes y sótanos de oficina. Pero eso no quiere decir que viven de forma sobria, la caravana se utiliza a menudo sólo como dormitorio, mientras que la mayoría de la vida se vive afuera, en avances y vallados. Aquí no falta ni inodoro, ni ducha, ni televisión, ni equipo de música, ni cocina, ni frigorífico, ni congelador.

-Hay un pensamiento de libertad en la eliminación de las cosas, por lo que es interesante ver cómo el inicialmente sueño descascarado pronto se convierte en una expansión.

-En una de las caravanas colgaba incluso una cabeza de ciervo en la pared, tenían una falsa chimenea abierta y un tocador.

Hay una libertad incluso en evitar responsabilidad por casa y piso, tener un área más pequeña de la que cuidar.

Y aunque la pequeña superficie pronto resulta expandida y más y más fija permanece vivo el sueño de largarse cuando uno quiere.

-La idea del movimiento es todavía adorada.

En la tesis llamo yo a esto de movilidad potencial.

¿Hay alguna diferencia entre suecos y británicos?

Tienen las mismas referencias a que la vida de camping trata de libertad, de no estar encerrado, y también en esto del “downsizing”, son extremadamente similares.

Lo que es diferente es la vida social.

En el camping en Benidorm, hay muchas actividades sociales.

Los británicos tienen un deseo de reproducir una especie de ideal de convivencia que se opina no queda en Inglaterra, una sociabilidad colectiva, y esa se ha encontrado en un nuevo contexto en el camping.

-En el camping sueco en el que viví era muy poco lo que acontecía. La mayor parte del tiempo estaba una sentada. Pero también los suecos tienen un deseo de conexión y sociabilidad que se cree que el camping tiene posibilidad de dar, aunque ellos en alto grado se mantienen en su privacidad.

Seguridad y protección son aspectos importantes.

En el camping puede una ver a sus vecinos y ellos ven dónde yo estoy y lo que hago. Al mismo tiempo hay un lado más oscuro, un pensamiento que todo el mundo no pertenece allí, todos no encajan.

-Hay una fuerte estigmatización sobre nómadas y romaníes. A pesar de que tienen un historial de alojamiento móvil se opina que no encajan en un camping. Se encuentran maneras de ‘cerrarlos afuera’, mediante no permitir que una persona pague por más de una familia y que el pago se haga sólo con tarjeta de crédito.

En el camping español se han vuelto las alambradas cada vez más altas durante los cinco años que Hege Høyer Leivestad ha visitado el camping, y las cámaras de vigilancia se ha incrementado. Pero también sus informantes suecos desean un vallado. Es como una imagen de la sociedad en general.

-Sí, de esta manera resulta el camping una manera de hacer frente a la inseguridad que rige, porque es una esfera que se puede controlar.

Durante el trabajo en su tesis vivió Hege Høyer Leivestad de forma periódica en campings. Allí sueña la gente de próspera clase obrera sobre libertad y simplicidad.

En una de las caravanas colgaba incluso una cabeza de ciervo en la pared, que tenía una falsa chimenea abierta fy un tocador. [Ett stillastående liv – på hjul – Dagens Nyheter]

 

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