Dejad que el rey se quede con el castillo y los millones, luego debe de acabarse con la monarquía

carl gustafCarlos XVI Gustavo, el último rey de Suecia?

Él es el gobernante que se entrega a la caza, coches deportivos y a reunirse con la flor y nata de los empresarios y de la nobleza. Su hija mayor (Victoria), la heredera del imperio, se casa con su entrenador de gimnasio y tiene una hija que se llama Estelle. Su segundo hijo (Carl Philip) se casa con una participante de un reality show que tiene como objetivo crear escándalos sexuales en ambiente tropical. La más joven (Madeleine) hace príncipe a un católico británico de ojos fríos y se larga al extranjero. Jackie Collins, bendita sea su memoria, no habría podido ser capaz de obtener una historia mejor que la de la familia real.

Es fácil bromear sobre los ‘Bernadottes’. Pero en realidad yo les permito mantener su vida de quiosco novelera, no en calidad de mis superiores, sino como seres humanos. Lo que me pregunto es cómo la macabra tradición que es la monarquía podrá sobrevivir, ahora cuando hasta los miembros de la realeza se han podrido en el mito de sí mismos como elevados por encima de todo lo demás. Recientemente tuteó un reportero de televisión a Daniel Westling durante la totalodad de una entrevista, y la portavoza de la corte ni pudo pretender estar molesta por ello. “Está bien,” saludó cansada ​​después.

Sí, ¿qué si no? No parece que el rey tenga ya más el poder de encarcelar a ciudadanos desagradables. Pero según la ley tampoco puede ser procesado por delito.

Cuando el rey chocó su coche deportivo en Norrköping se resolvió el problema por lo tanto directamente, en el lugar, y ahora se encuentra una sarcástica corona real sancionada por el municipio como memorial en la rotonda. El rey aparentemente quiere quitarla de allí. Técnicamente hablando, podía asesinar a los responsables y aún así seguir en libertad.

Esto no significa que el rey pueda hacer lo que quiera. Según la ley debe en realidad nuestro jefe de Estado profesar la fe evangélica pura, es decir, debe ser cristiano protestante. Él y su familia también han renunciado a su derecho de tomar posiciones políticas, y votar. En otras palabras, rompe Suecia contra la declaración de la ONU sobre los derechos humanos, no sólo en términos de igual valor de todos, sino también en lo relativo a libertad de religión, libertad de pensamiento y libertad de expresión.

Los Bernadottes viven una existencia privilegiada, y  aún así no. Porque viven en una jaula dorada, y nunca que los ‘fans’ que tienen la llave ni siquiera por un momento se preguntan lo que están haciendo. Si por ejemplo es justo afirmar que la televisión estatal por caro dinero caro transmita en directo un bautismo de uno en realidad muy periférico nuevo miembro de la familia real. Si los padres del bebé incluso quieren esto, o si quizás incluso si es sólo este tipo de tonterías lo que les ha llevado a huir de Suecia, para empezar.

La monarquía es tan increíblemente indignaa de la democracia. Es indigno de las personas que ni han elegido su posición ni puedan renunciar a ella, y es indigno a nosotros que literalmente se espera que nos inclinemos ante ellos. En estos días presentaron una moción miembros de cuatro partidos políticos en el Parlamento por la abolición de la monarquía. ¿Qué decís si en cambio eliminar con los clásicos modales suecos: con razón? Dejad a los Bernadottes mantener el castillo y todos los cientos de millones de impuestos. Pero el regente actual debe ser el último. [Fuente: Lisa Magnusson: Låt kungen behålla slottet och miljonerna – METRO]

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