Debate: Parad las ventas de los coches VW!

El escándalo de las emisiones manipuladas de óxido de nitrógeno (NOx) de Volkswagen sacude la industria del automóvil. No es la primera vez que las autoridades alemanas dejan de controlar y sancionar a fabricantes de automóviles, escribe Christofer Fjellner.

El engaño de las emisiones manipuladas de óxido de nitrógeno (NOx) de Volkswagen con sus motores trucados ha sacudido la industria automovilística europea básicamente. Al mismo tiempo enfoca la luz sobre un problema que no se limita sólo a fabricantes concretos de coches. La industria automotriz es tal vez la industria más politizada en el mundo. Y precisamente Volkswagen es una de sus empresas más politizadas. Al mismo tiempo es el proceso de aprobación y control de los coches en la UE, un fallo de sistema único y grande y ya es hora de que tomemos una postura dura contra los fabricantes que se dedican a ‘trucar’ coches.

Las normas actuales de la UE dicen que la homologación de vehículos debe tener lugar a nivel nacional. Si un fabricante engaña o no sigue las reglas son las autoridades nacionales las que deben comprobar esto e imponer sanciones efectivas. El principio de reconocimiento mutuo implica que cuando un coche está aprobado en un país de la UE está aprobado de forma automática en toda Europa.

vw111

“El trucado de de las emisiones manipuladas de Volkswagen no es el primer escándalo en la industria automovilística alemana.”

Pero el engaño de Volkswagen no fue descubierto en Alemania o ni siquiera en Europa, fue descubierto por autoridades estadounidenses.

Y la reacción en Alemania y Europa se ha limitado a duras palabras, al mismo tiempo que en otras partes del mundo han ‘tomado los guantes duros’ contra el engaño. En Suiza y Estados Unidos han prohibido la venta de los coches.

Esta neglicencia alemana y europea no sólo es vergonzosa, expresa la manera que Europa trata a sus héroes en la industria automotriz.

Porque el trucado de Volkswagen con las emisiones no es el primer escándalo en la industria automovilística alemana. Y no es la primera vez que autoridades alemanas son negligentes en controlar e imponer sanciones a los fabricantes de coches que no cumplen con los requisitos establecidos por la UE.

Hace unos años se negó Daimler a cumplir con los requisitos ambientales de la UE para la refrigeración (refrigerante HFO-1234YF). Pero Daimler no trucaba. Declararon simplemente que hacían caso omiso de los requisitos de la UE.

Pero el gobierno alemán protegió al fabricante de coches y omitió sancionar a pesar de que Daimler rompió abiertamente las reglas. Se llegó al extremo de que la Comisión Europea inició un procedimiento judicial contra Alemania.

Pero una citación judicial en el Tribunal Europeo de Justicia es un proceso largo y arduo, y tarda años antes de que la Comisión Europea pueda imponer algunas sanciones.

a merkel1¿Por qué deberíamos confiar en que las autoridades alemanas hacen su trabajo esta vez cuando tan descaradamente ignoraron ‘poner a la industria automotriz contra la pared’ hace solo un par de años atrás? La apuesta por Alemania es –si algo- mayor esta vez.

Volkswagen es, con mucho, el fabricante de coches más grande de Europa, con un estado alemán como un importante accionista, y muchos puestos de trabajo alemanes en juego. Simplemente no es  posible confiar en que Alemania sea capaz de castigar a sus propios fabricantes. El problema es que todos los fabricantes de coches que en realidad siguen las reglas son desfavorecidos cuando Alemania los ignora.

No podemos tener un orden/sistema en el que la aprobación y verificación se lleve a cabo por parte de autoridades partidarias que repetidamente miran a otro lado cuando los fabricantes de coches engañan. No sólo amenaza la credibilidad de la industria automovilística alemana, sino de toda la industria del automóvil en Europa.

Alemania se presenta con demasiada frecuencia como el eslabón más fuerte de la UE, pero cuando se trata de la industria automotriz, es obvio que este no es el caso. Y una cadena nunca es más fuerte que su eslabón más débil. No podemos tener normas comunes para la aprobación de las normas si las reglas para los controles y sanciones no son seguidas por las autoridades nacionales.

Si no podemos confiar en que las autoridades alemanas hagan su trabajo cae la responsabilidad en Transporstyrelsen/Dirección Nacional de Transportes el garantizar que los vehículos qur ruedan por carreteras suecas cumplen nuestros requisitos comunes de la UE. Si hubiese sido la primera vez que Alemania rompiese las reglas habría sido una cosa. Pero no lo es.

Hace sólo un par de años que las autoridades alemanas ignoraron el cumplimiento de nuestras normas comunes la última vez. Aquella vez Transporstyrelsen/la Dirección Nacional de Transportes dejó de tomar medidas, a pesar de que yo me quejé de esto.

Que Transporstyrelsen/la Dirección Nacional de Transportes al mismo tiempo que el último escándalo de la industria automovilística europea estalla, diga que las normas de la UE son mucho mejores que las de EE.UU. es casi irrisorio. Especialmente cuando fue EE.UU. el que descubrió el engaño. ¿Y qué importan las normativas si no se cumplen y los que rompen las reglas no son penalizados?.

Ya es hora de que Transporstyrelsen/la Dirección Nacional de Transportes asuma la responsabilidad y prohíba la venta de los coches que no cumplen con los requisitos de la UE. [Fuente: Debatt: Stoppa försäljningen av VW-bilarna – DAGENS INDUSTRI]

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*