Separatistas hacia la victoria en Cataluña

Futuro mapa de Espana...jpg3Los partidos independentistas aparentaban a última hora del domingo por la noche ganar una amplia mayoría parlamentaria en las elecciones catalanas. Pero los resultados dieron algunas sorpresas que pueden complicar la continuada colaboración entre los tres partidos separatistas.

Según las previsiones de los locales electorales han obtenido los separatistas casi el 50 % de los votos y 72 de los 135 escaños del parlamento. La participación terminó con cerca de 77,5 % y fue así con las normas españolas algo espectacular para una elección regional. Los dos grandes partidos, el gobernante partido derechista Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y el radical Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que en los últimos tres años han llevado el proceso de independencia, fueron a las elecciones en una coalición electoral pero perdieron terreno. A cambio avanzó un pequeño partido revolucionario nacionalista, CUP, y parece que ha triplicado su representación.

Esto es molesto para ERC y CDC, ya que Candidatura d’Unitat Popular (CUP) tiene una agenda completamente diferente. CUP considera que el estado catalán debe incluir partes de Francia y la región de Valencia, y el partido se negará a dar apoyo parlamentario a la cabeza titular del gobierno, Artur Mas de CDC, que lo estampan como sobornable y reaccionario.

Si lo que muestran los pronósticos se mantiene es el resultado una amarga decepción para el presidente del gobierno español Mariano Rajoy y su partido de derechas PP. Después de tres años de pasividad se ha metido Rajoy en dura discusión en las últimas semanas, e incluso se dirigió a los votantes hablando en catalán. Pero los resultados del PP en Cataluña, un 7-8% de los votos, son un mínimo histórico. 

El nuevo partido español de derecha Ciudadanos anotó el doble de votantes. Los socialistas ganaron el 12 % de los votos, seguidos de cerca por su iracundo competidor, la variante catalana del nuevo partido izquierdista español Podemos. Esto significa que casi el 50 % de los votantes dijo sí a la ‘salida’ de España; que alrededor del 25 % de los votantes, llamados ‘los unionistas’, han dicho sí a permanecer en España en las condiciones actuales, mientras que el 25 % de los socialistas, Podemos y el pequeño nacionalista catalán Unió quieren renegociar el acuerdo que rige las relaciones entre Cataluña y España, en particular, el sistema de impuestos.

En el mismo momento en que los pronósticos se publicaron surgió una celebración eufórica en ciudades de provincias de Cataluña, donde la mayoría del lado ‘Sí’ a menudo alcanzó un 65-70 %. Pero el camino adelante será cualquier cosa menos una fiesta, porque las realidades políticas fuera de Cataluña no son favorables, ni en España ni en el extranjero. Uno de los expertos políticos del lado de los separatistas, que quiere permanecer en el anonimato, dice Dagens Nyheter:

– La campaña del lado Sí ha barrido los problemas más difíciles bajo la alfombra. Muchas buenas almas creen que todo resultará bien con tan solo liberarnos, pero la verdad es que resultará pesado. A partir de mañana nuestros líderes deben ponerse en marcha y tratar de ganar el reconocimiento en otros países, de lo contrario no funciona.

El presidente del Gobierno de Artur Mas y su socio el pasado año, Oriol Junqueras del ERC, han prometido completar el proceso de independencia en dieciocho meses, lo que significaría que puedan proclamar una Cataluña soberana en abril de 2017. Pero el camino allí es largo. Si las altamente infladas expectativas de los nacionalistas se convierten en nada puede repercutir en la credibilidad de Mas y de Junqueras. Por otro lado, si Madrid usa represalias contra Cataluña el apoyo al separatismo probablemente aumentará.

Un nacionalista satisfecho en la Plaza de la Universidad de Barcelona, ​​el 70 añero Antoni Puig, dijo a Dagens Nyheter que espera que una Cataluña independiente se recupere económicamente:

– Nuestro país ha sido desindustrializado en los últimos años, hemos construido hoteles y bares para turistas en lugar de apostar por industrias de exportación más rentables. Tenemos juventud tan altamente educada como Suecia, pero nuestro empresariado se encuentra muy a la zaga.

Cuando llegaron al poder torpedeó el PP de Rajoy los planes de sus predecesores socialistas de reformar el estatuto de Cataluña y ampliar su autonomía económica. Fue el resentimiento y la decepción sobre esto lo que abrió el camino para el separatismo militante que irrumpió el 2012. El líder del PP en Cataluña lamentó el domingo el comportamiento de su partido en este punto. [Fuente: Separatister mot seger i Katalonien – DAGENS NYHETER]

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