Debate sobre la revelación del reportero estrella acerca de la muerte de Bin Laden

bin laden¿Mintió el presidente Obama sobre la muerte de Osama bin Laden? ¿Ayudó la seguridad paquistaní? ¿No hubo tiroteo? Estas preguntas se debaten acaloradamente después de un largo artículo del periodista de investigación Seymour Hersh.

WASHINGTON. Hace 45 años que Seymour Hersh se aseguró un lugar en la historia con la revelación de la masacre de My Lai en la guerra de Vietnam, y fue después uno de los que revelaron lo que estaba pasando en la prisión de Abu Ghraib en Irak. Rumores han circulado desde hace un tiempo sobre que él ha perforado en lo que pasó la noche del 1 al 2 de mayo de 2011, cuando las fuerzas especiales irrumpieron en una casa amurallada donde el cerebro detrás de la red terrorista al-Qaeda se escondía.

Poco después pudo ver el mundo exterior la imagen desde el interior de la Casa Blanca cuando Obama y los asesores más cercanos seguían con atención el drama en tiempo real. En los detalles revelados después se destacó que el lugar de escondite había sido rastreado después del seguimiento de los mensajeros de Bin Laden, y que el servicio secreto paquistaní ISI no estaba mezclado en el asunto.

En un largo artículo publicado en la London Review of Books el pasado fin de semana descarta Hersh la narración de la Casa Blanca como un cuento que bien podría haber sido escrito por Lewis Carroll. La mentira más flagrante, según Seymour Hersh, es que dos altos funcionarios paquistaníes, entre ellos el jefe de la Agencia de Servicios de Inteligencia (ISI) de Pakistán, no habían sido informados de los planes. Las fuentes de Hersh declararon que la ISI ordenó vigilancia las 24 horas del día de la casa en Abbottabad y que guiaron a los soldados estadounidenses con directivas como “tercer piso, segunda puerta a la derecha”.

Según Seymour Hersh fue la ISI la que entrevistó a Bin Laden y sus esposas e hijos. No se confiscaron ordenadores u otros materiales y ningún tiro, aparte del que mató a Bin Laden, fue disparado, se dice además.

Varios medios estadounidenses ‘deshuesan’ las afirmaciones de Hersh, con observaciones sobre que las fuentes no son creíbles. El experto en terrorismo de la CNN Peter Bergen que entrevistó a Bin Laden y visitó la casa de Abbottabad antes de que fuese demolida descarta el artículo como “tonterías”. Acaba con la esperanza de que la brillante carrera de Hersh no vaya a terminar con este brebaje. Hace sonar a la redada como que Frank Underwood en “Castillo de Naipes’/House of Cards” ha entrado en una alianza con la agente de la CIA Carrie Mathison en “Homeland” para crear una versión paquistaní de Watergate.

Pero en estos tiempos de teorías de conspiración y nuevas dudas respecto al ‘gran hermano poder del estado’  equipado con tecnología informática (IT) se pronuncia apoyo a favor de Hersh. Entre los que se iniciaron en Twitter destaca Glenn Greenwald, quien filtró las revelaciones del ‘silvador’ Edward Snowden sobre el programa de vigilancia PRISM y otros programas de la Agencia de Seguridad Nacional clasificados como de alto secreto. Greenwald argumentó en parte que agujeros siempre han existido en el comunicado de la Casa Blanca, y en parte que el coro de periodistas en Washington nunca rompe noticias, pero que siempre se burla de Hersh.

Un par de personas en la Casa Blanca se hicieron culpables de algunas declaraciones erróneas en los primeros días, pero se corrigieron. Hay un punto en el que las dudas persisten, a saber, el entierro en el mar del cuerpo de Bin Laden. Fue un movimiento consciente para no convertir al líder terrorista en mártir – pero la falta de documentación fotográfica hace que muchos todavía se pregunten qué pasó realmente.

Con los años, los reporteros solo han recibido la respuesta de que ningún marinero fue testigo del entierro, y que no hay fotos o imágenes de vídeo. [Fuente: Het debatt om stjärnreporterns avslöjande om Bin Ladens död – SVENSKA DAGBLADET]

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