Los mendigos son una vergüenza para la UE, Rumania – y todos nosotros

tiggare(LA FLOJEDAD ES INDIGNANTE. Para muchos gitanos (romaníes, zíngaros) rumanos es más atractivo mendigar en las calles que vivir en la miseria en su patria. Es un escándalo espectacular que los políticos prefieren ignorar.

Los mendigos rumanos son una herida sangrante. No sólo aquí (en Suecia) sino en toda Europa.

Es totalmente incomprensible que la UE permita que continúe. ¿Dónde están los músculos?

A grandes rasgos, «grosso modo», en cada comunidad en Suecia, y en el resto de Europa, se encuentran mendigos rumanos pidiendo dinero. No hacen nada, están ahí sentados con un vaso de papel y piden ayuda para hacer frente a su propia supervivencia y la de su familia.

Es una enorme prueba de pobreza para Rumania, para la Unión Europea y para todos nosotros. Deberíamos colectivamente sentirnos avergonzados. Nadie debería opinar que es mejor sentarse en las calles de Västerås durante el invierno y pedir dinero que estar en país con sus hijos.

Rumania se incorporó a la UE en 2007. Catorce años antes regularon los jefes de Estado y de Gobierno de la UE lo que se requiere de un país que quiere ser o es miembro de la Unión. De acuerdo con los llamados criterios de Copenhague, es entre otros el respeto a los derechos humanos, un estado de derecho que funcione y la protección de las minorías nacionales. Rumania sabía por lo tanto, además muy a tiempo, lo que se requería de ellos cuando se convirtieron en miembros de la UE. Pero a ellos les importa un huevo.

Oficialmente viven unos 600 000 gitanos (romaníes, zíngaros) en Rumania. En realidad se supone que hay entre 1,5 y 2,5 millones. Hay evidencia de que romaníes han vivido en el país desde 1365.

Pero se les trata muy, muy mal. Se produzcen desalojos, se les niega en la mayoría de casos documento de identidad y viven por lo tanto fuera de la sociedad. Amnistía Internacional criticó ya en 2010 a Rumania por su segregación racial.

Para muchos gitanos rumanos es más atractivo mendigar en las calles en el extranjero que a vivir en la miseria en su país. Es un pomposo escándalo internacional que los políticos prefieren ignorar (leer: les importa un huevo).

La flojedad de la UE es indignante. Un país miembro se niega a cumplir los criterios básicos, los derechos humanos y el respeto a las minorías, forma parte la UE, pero la UE ni siquiera alza la voz.

Retiradles los votos en el consejo de ministros, retiradles el apoyo financiero, negadles la entrada a los eurodiputados rumanos en el Parlamento Europeo. Son ciertamente muy malas propuestas pero obviamente hay que hablar con mucha claridad y en voz muy alta para que Rumania vaya a entender.

Pero, ¿puede un cambio estar en camino? Hace una semana fue elegido inesperadamente el liberal Klaus Iohannis como nuevo presidente de Rumanía, con un 55 por ciento de los votos a sus espaldas.

La presidencia es ciertamente en alto grado ceremonial, pero él ha prometido luchar contra la corrupción y garantizar la independencia judicial. Iohannis pertenece además a una de las muchas minorías del país, en su caso, la alemana. Pero tal vez es de esperar demasiado. [Tiggarna är en skam för EU, Rumänien – och för oss alla – AFTONBLADET]

 TABLA_LLEGADA_DE_GITANOS_A_DIFERENTES_PAÍSES_ASENTAMIENTO DE GITANOS (ROMANÍES, ZÍNGAROS) EN EUROPA SEGÚN ENLACE ABAJO

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