Mendigos obligados a pagar por sitio en la acera en Suecia

Así obligan a los mendigos a pagar

tiggare_SverigeVulnerables, sin estudios y sin un puto duro en el bolsillo. DN puede ahora revelar que muchos de los mendigos en las calles de Estocolmo son obligados a pagar de 400 a 2.000 coronas por un sitio/puesto para mendigar a líderes de diferentes grupos que se han dividido la ciudad entre ellos.

A menudo están endeudados ‘por encima de las orejas’ antes de ni siquiera haberse sentado en la calle. “Yo pago 1.000 coronas por el sitio, 2.000 por el viaje aquí (de Rumania/Bulgaria a Suecia) y 1.000 por un lugar para dormir”, dice una mujer al periódico Dagens Nyheter (DN).

Un mendigo en una esquina. Un mendigo en la otra. Un mendigo a las afueras de los supermercados Coop. Uno en los supermercados Ica. DN puede ahora revelar cómo una parte de la mendicidad en Estocolmo se organiza. Hay personas que cobran por transportar aquí gente ansiosa, pobre, con grandes sueños, desde Rumanía y Bulgaria – y que exigen hasta 2,000 coronas por darles un lugar para mendigar en las aceras de la ciudad.

Mendigos que han ido a la policía cuentan a DN que hay hombres que ofrecen viajes a Suecia con promesas de que ‘grandes cantidades de dinero se pueden ganar’.

Los hombres pagan el costo del viaje y también incluyen un coste por el sitio de la acera en sí – dinero que la persona se ve obligada a recaudar mendigando durante las dos primeras semanas, de lo contrario crece la deuda. El costo de un ‘pedazo de acera’ en ‘la gran ciudad’, según los mendigos con los que DN ha hablado, es de 400 a 1.000 coronas al mes.

Informes de precios de 2.000 coronas al mes corren también, pero no está claro cuántas semanas cubre ese “alquiler”.

Muchos/muchas de los/las que vienen aquí no tienen ni puta idea de cuánto esa cantida equivale a Leva Búlgaros o Lei Rumanos – no saben ni leer, ni escribir ni contar. Otras personas que han venido a Estocolmo para mendigar o tocar música en las aceras por cuenta propia, cuentan a DN que durante el pasado año se han visto obligados a pagar una cuota a un “hombre desconocido que nos ha visitado.”

– He tocado música aquí durante varios años, pero este verano vino un hombre y me pidió 1.000 coronas para que yo pudiese estar aquí y tocar en el lugar en el centro (Stockholms city), dice un hombre rumano.

– Cuando iba a mendigar en Huddinge, un hombre se acercó y me pidió 1.000 coronas para poder estar sentada allí donde estaba, cuenta una mujer.

Varios mendigos han dado también la voz de alarma a Bienvenido Flores, quien trabaja con el grupo de Migrantes de la UE que vienen aquí y mendigan.

– Mendigos en Kista y Nyköping ha dado la voz de alarma sobre que hombres desconocidos se acercan a ellos y les exigen entre 1.000 y 2.000 coronas para poder estar sentados en su lugar y mendigar.

Él continúa: – Todos no están obviamente afectados por esto. Hay muchos que dicen que no pagan por sus sitios/’puestos’ para mendigar pero siento aún así que la mayoría de los mendigos son sistemáticamente atraídos aquí y endeudados de alguna manera, dice.

Una mujer con la que DN ha hablado está aquí con sus dos hermanas más jóvenes. Juntas están endeudadas por valor de 9.000 coronas por viaje, sitio para mendigar y alojamiento, incluso antes de ni siquiera haberse sentado en la calle con su vaso de papel. La mitad de la deuda debe ser pagada ya después de sólo dos semanas.

9.000 coronas es mucha pasta …?

– Sí, dice la mujer. Y hasta ahora sólo he conseguido ‘arrejuntar’ 100 coronas al día. Y mis hermanas más jóvenes aún menos.

¿Cómo vas a poder pagar de vuelta?

– No sé, dice la mujer, y se encoge de hombros.

¿Qué pasa si no pagas de vuelta?

– No lo sé. No lo he preguntado. Espero que venga gente que quiera poner dinero en mi vaso.

¿Has estado aquí y mendigado anteriormente?

– Sí, el invierno pasado.

¿Siempre has pagado por el sitio y tomado prestado dinero para el viaje?

– Sí, pero valió la pena, de todos modos. Después de dos meses me fui a casa con 3.000 coronas que fue suficiente para comida para mí y los niños durante tres meses.

Quién cobra por los sitios es más difícil de averiguar. Cuando DN pregunta a los que han contado es la respuesta es “un hombre” o “chineva“, la palabra rumana para “alguien“.

Los datos indican en dirección a que no es un hombre quien organiza la mendicidad sino varios de diferentes grupos, tanto rumanos como búlgaros.

Al ritmo que el número de personas que vienen a Suecia para sustentarse de la mendicidad ha aumentado, la competencia por los sitios de acera  más lucrativos para mendigar se ha endurecido y con ello la posibilidad de cobrar por un sitio y practicar chantaje.

Según informes que otro grupo de mendigos ha entregado a la policía son transportados en autobuses aquí por hombres del entorno de donde viven allí en sus países. Los mendigos tienen que pagar algo más de 1.300 coronas por el viaje que siempre lo compran de fiado, 1.000 coronas por alojamiento en un coche dado de baja o caravana y unas 600 coronas por un puesto en la acera para mendigar. Después de dos meses se cambian/relevan los mendigos y vienen nuevas personas pobres de la zona a Estocolmo a mendigar en los puestos de acera – con nuevas deudas y nuevos sueños.

– Quizás no sea mucho dinero medido con nuestras medidas, pero es mucho para un mendigo que no tiene nada y resulta(rá) en grandes ganancias para los hombres que organizan la mendicidad, ya que son tantas personas pobres que vienen aquí para intentar ganar dinero. Los afectados se encuentran constantemente en deuda. Pero si pagan un poco todo el tiempo, se les permite seguir viniendo aquí y mendigar. De esta manera surge una relación de poder entre el organizador y la persona dice el ecuatoriano Bienvenido Flores (portavoz de los mendigos).

La imagen de los organizadores que han sido ‘retratados’ en los relatos que DN ha tomado parte no es la de un hombre rico que conduce por ahí en un buen coche y vive en un piso. Por el contrario, el organizador a menudo vive en el mismo lugar en Estocolmo que las personas que ha traído aquí; en un coche dado de baja, chavola o caravana. Él es natural – a menudo – del mismo pueblo y es pariente, vecino o amigo con los que ha traído aquí y gana pasta con eso. Por eso es difícil obtener información acerca de la explotación. Se exige a menudo que algo extraordinario suceda para que las personas se atrevan a contar.

En los casos con afectados con los que DN ha hablado, amenazas de muerte, amenazas de abuso físico y abusos físicos reales han hecho que la gente haya estado dispuesta a hablar y tratar de denunciar. Pero la mayoría de las personas se sienten aún así satisfechas con su situación y no cuentan.

– No muerdas la mano que te da de comer. Sobre todo si es tu primo o vecino. Son utilizados, pero al mismo tiempo han recibido una oportunidad de ganar dinero, mucho más de lo que ganarían en su país de origen durante el mismo tiempo.

Usureros/prestamistas, o sea, los organizadores, hacen que sea posible para ellos el venir/viajar a Suecia – un costo que nunca habrían conseguido tener medios para ello por su cuenta, dice el portavoz. Él ha ha informado a las autoridades sobre la explotación de mendigos, pero está decepcionado con la respuesta que ha recibido.

– No han estado especialmente involucrados.

De vuelta  a la mujer en la acera en uno de los suburbios de Estocolmo. Pronto volverá al coche que ha alquilado. 35 coronas por día paga ella por un sitio para dormir en uno de los cuatro asientos del coche. Hoy es ella feliz, dice. dice. Bromea y vocifera. Una señora había pasado y dejado un sobre con trescientas coronas en su interior. Ella es trescientas coronas más rica. Trescientas coronas que directamente desaparecen a la deuda. [Så tvingar de tiggarna att betala – DN.SE]

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