Nueve remedios eficaces, o ineficaces, para combatir a los mosquitos

MOSQUITO1VERANEANDO – GONZALO LÓPEZ SÁNCHEZ / MADRID
Hay muchas armas para acabar con los «bichos»: pulseras y cremas repelentes, insecticidas en spray o de enchufe, ultrasonidos, lámparas ultravioleta y trampas caseras. ¿Son efectivos? ¿Son tóxicos?
Nueve remedios eficaces, o ineficaces, para combatir a los mosquito
1. Lo primero, conocer al enemigo
Forman un enjambre y se abalanzan sobre sus víctimas sin piedad. Se deslizan por la oscuridad de la habitación y atacan sin hacer ruido. Al principio es solo un pinchacito, pero cuando se van con su carga de sangre, dejan un picor persistente y molesto.
Y cada año, los mosquitos nos declaran la guerra cuando llega el verano. Quizás ellos no tienen la culpa de que sus hembras necesiten alimentarse de sangre para poner sus huevos. Pero sus víctimas tampoco tienen la culpa de que les inyecten unas sustancias que despiertan al sistema inmune (se dice que son inmunogénicas) y que por ello sufran la inflamación y el picor, cuando no las infecciones y la transmisión de enfermedades.
A los mosquitos les atrae la luz, el dióxido de carbono, la humedad. y el aroma de sus víctimas. Así que resulta complicado no convertirse en una tentadora presa para estos animales, si no es evitando las zonas húmedas, el amanecer y el ocaso, y los perfumes.
Por fortuna, el repertorio de armamento y remedios contra los mosquitos es proporcional a lo molestos que resultan. Pero, ¿son estos remedios efectivos? ¿Hay soluciones caseras? ¿Pueden ser tóxicos?
En general, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda: Evitar los productos marcados con la etiqueta de tóxico, nocivo o perjudicial para el medio ambiente. En caso de comprarlos, seguir cuidadosamente las instrucciones y las dosis indicadas.
2. Las pulseras anti-mosquitos
Según la OCU el alcance de las pulseras es demasiado limitado como para que sean efectivas
¿Puede un pequeño brazalete salvarnos de la agonía de los picotazos? ¿Se retirarán los mosquitos a nuestro paso como si fuéramos Moisés abriendo las aguas a su paso? En opinión de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), no.
Según ellos, las pulseras que contienen pastillas o aceites con esencias naturales que resultan repelentes para los insectos (como la citronela, el geraniol, la lavanda u otros componentes químicos) tienen una eficacia muy baja. El motivo es que,«los repelentes no funcionan a más de cuatro centímetros del punto de aplicación».
O dicho de otro modo, según la OCU las pulseras con repelentes químicos para mosquitos protegen las muñecas, pero no el resto del cuerpo.
Se recomienda: es mejor no comprarlos por no haberse demostrado su eficacia, en opinión de la OCU.
3. Los insecticidas en aerosol
Agitar, rociar y acabar con los mosquitos. Pero hay que ventilar la habitación y evitar respirar el producto
Después de agitar, solo hay que apuntar y presionar «el gatillo», para que una nube tóxica acabe con los bichos en cuestión de minutos. Pero el rastro perfumado que dejan los insecticidas en aerosol enmascara la presencia de compuestos químicos que pueden ser tóxicos a largo plazo o si el producto no se usa de forma adecuada. Por eso, leer las instrucciones de uso es fundamental.
Por el momento hay varias sustancias que están siendo cuestionadas por sus supuesta relación con el cáncer y con el sistema endocrino (hormonal).
Entre las sustancias que se puede encontrar en un insecticida doméstico y que pueden ser tóxicas hay:
-Carbamato: en insecticidas contra los insectos y los ácaros, las cucarachas y los parásitos de los animales domésticos.
-Organofosforados (clorpirifós, diazinon, azametifós, diclorvós): se usan en diversos pesticidas domésticos. Atacan el sistema nervioso de los animales inhibiendo la transmisión de los impulsos nerviosos.
-Piretroides (tetrametrina, permetrina): en insecticidas y productos anti-piojos. Raramente provocan intoxicaciones en humanos, pero se suelen combinar con butóxido de piperonilo, que es un posible cancerígeno y es tóxico para la fauna acuática.
Se recomienda: al usar un aerosol cubrir los alimentos y no rociarlos en presencia de animales y personas. Airear las habitaciones después de usar estos productos y lavarse las manos.
4. Repelentes en crema
Los repelentes aplicados sobre la superficie de la piel pueden evitar que los mosquitos nos piquen
En verano puede ser más sensato embadurnarse en repelente para insectos que con crema a prueba de rayos solares. Sobre todo si se quiere atravesar un manglar infestado de dípteros sedientos de sangre. En esos casos, los repelentes pueden emitir un «aroma» que confunde al insecto y evita que se pose sobre la piel, pero solo actúan a cortas distancias.
Duran unas cuatro horas desde que se aplican, según la OCU, aunque esto depende de muchos factores como la humedad, la ropa, la transpiración, la cantidad de producto aplicado, etc.
Hay varios compuestos con caractarísticas de repelente para mosquitos, como la dietil-toluamida (DEET) y el IR3535, ambos compuestos sintéticos, y algunos naturales, como el aceite de citronela. En este último caso, varios estudios aclaran que se evapora rápido y que su eficacia es baja.
Se recomienda: no mezclar repelentes con cremas de protección solar, ya que la unión de ambas composiciones puede ser irritante.
5. Los aparatos de ultrasonidos
A los mosquitos les atrae la luz, el dióxido de carbono y la humedad. Los ultrasonidos no les parecen importar demasiado
No hacen ruido, pero cuando se enchufan comienzan a emitir ultrasonidos con el objetivo de repeler a los mosquitos con un zumbido molesto para ellos.
Sin embargo la capacidad de audición de los mosquitos es moderada y la mayoría podría posarse en el aparato sin darse cuenta de lo que está ocurriendo. O al menos eso sostienen varios estudios y científicos que han analizado la efectividad de estos dispositivos. De hecho, el estudio titulado «Repelentes electrónicos de mosquitos para la prevención de picaduras e infección del paludismo» concluye que estos sistemas «no tienen ningún efecto sobre la prevención de las picaduras de mosquitos».
Consumidores en Acción, FACUA, pidió la retirada de estos productos en julio de 2011 pero varias empresas siguen vendiendo estos productos y defendiendo su utilidad.
Se recomienda: en opinión de la OCU y de FACUA es mejor no comprarlos por no haberse demostrado su eficacia.
6. La botella-trampa
Son una forma barata de producir dióxido de carbono para atraer a los mosquitos, pero «les falta gas»
Quizás la artillería para matar mosquitos no siempre sea efectiva, pero puede ser barata. Basta con una botella de plástico, un poco de azúcar y una pizca de levadura para construir una trampa de la que supuestamente no puedan salir los mosquitos. La idea nació en China, y aunque no se ha comprobado científicamente su efectividad, probarla no parece ser muy dañino.
Se corta una botella de plástico por la mitad y se vierte agua tibia mezclada con azúcar. A continuación se añade levadura y se cierra la mitad inferior de la botella con la mitad superior, colocada a modo de embudo. Se sella la unión de las dos partes con cinta aislante y se recubre los laterales del recipiente con una tela o una bolsa negra.
El funcionamiento se basa en la fermentación llevada a cabo por la levadura, que va consumiendo el azúcar y produciendo dióxido de carbono. Este compuesto atrae a los mosquitos y la botella-trampa confía su efectividad en que los mosquitos entrarán en la trampa pero no podrán salir.
Las dificultades están relacionadas con que un volumen tan pequeño de agua y levadura no pueden producir una cantidad de gas suficiente como para atraer a los mosquitos más allá del entorno más cercano. Además, la duración de la reacción también está limitada por el volumen de la mezcla.
Se recomienda: probar su efectividad.
7. Los insecticidas en difusor eléctrico
Dentro de casa, una buena solución para acabar con los mosquitos es usar difusores de enchufe
Ya funcionen con pastillas o líquidos, se enchufan y emiten insecticida de forma continuada y controlada. Según la OCU, los difusores con líquido son ligeramente superiores a los que usan pastillas, y son eficaces para contrarrestar la invasión de los mosquitos.
De acuerdo con el informe elaborado por la organización de consumidores, los productos analizados no parecen ser tóxicos, al menos a corto plazo.
Se recomienda: no colocar difusores eléctricos en una habitación mientras duerme un bebé. Es mejor enchufarlo antes, desconectarlo y cerrar la ventana.
8. «Armas naturales»
Las mosquiteras se usan en países en los que las picaduras de mosquitos pueden transmitir graves enfermedades
Aparte del repertorio de armas químicas y demás maquinaria, existen remedios sencillos que pueden frenar la invasión de los insectos.
-Mosquiteras: al colocarlas en las ventanas se puede evitar la entrada de parte de los insectos.
-Repelentes naturales: los geranios, los eucaliptos y las cebollas tienen capacidad repelente. La canela y el limón pueden usarse para ahuyentar a las hormigas.
-Cintas adhesivas: para atrapar a los insectos voladores.
-Evitar el agua estancada: es buena idea impedir que los mosquitos pongan sus huevos en el agua. Para ello, se puede cubrir la piscina en invierno y clorarla en verano, retirar recipientes con agua que puedan aprovechar, y tener peces en las fuentes para evitar que creazcan las larvas.
Se recomienda: apagar las luces de casa en la medida de lo posible si las ventanas están abiertas.
9. Las luces caza-mosquitos
Las lámparas ultravioletas son especialmente eficaces para acabar con las moscas y las polillas
Las luces ultravioletas son capaces de atraer a las moscas y a las polillas, según la OCU, pero son menos efectivas a la hora de atraer a los mosquitos. Otra opción es usar luces amarillas de baja intensidad para iluminar los exteriores, ya que, cuanto más tenue sea la bombilla, menos capacidad tendrá de llamar la atención de los insectos.
Pomadas para aliviar el picor
Con las picaduras, los mosquitos inyectan sustancias inmunogénicas que producen inflamación y picor
Cuando todo lo demás está perdido y el mosquito consigue picarnos, solo queda recuperarse de las heridas y los picotazos y prepararse para otro día de guerra.
Una buena forma de hacerlo es aliviar el picor aplicando un hielo en la zona. También existen varias cremas para relajar la inflamación, como el gel de ibuprofeno, la crema de hicrocortisona y el gel de xilocaína.
Se recomienda: ir al médico si se producen síntomas de reacción alérgica, como urticaria, dificultades para respirar, sensación de mareo o desmayo, etc. [
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