Groenlandia cree en el mundo bajo tierra

La isla es colonizada – de nuevo
GROENLANDIA. Antes fueron los daneses – ahora los inversores en productos crudos los que empiezan a asolar el país. “Rena Stureplansfasoner”, “Puros modales de
Stureplan” *, corre el rumor sobre los extranjeros que esperan volverse ricos allí.

Groenlandia

Hermosa y áspera. Fiordos profundos, grandes extensiones. Y casas feas.
Es invierno en la capital de
Groenlandia Nuuk, no muchos turistas vienen en esta época del año. Sí lo hacen sin embargo los inversionistas de materias primas.
Aterriza en el medio de la nada, el salvavidas de los groenlandeses, el Airbus que toma 300 personas del aeropuerto de
Kastrup cinco días a la semana. El único aeropuerto que puede recibir la ‘Máquina del Atlántico’, como se le llama, se encuentra a 30 millas (300 km) de Nuuk. Allí, en Kangerlussuaq, esperan los pasajeros pacientemente a los pequeños aviones que los transportarán a la capital. Si es que pueden elevarse a causa del tiempo.

Greenland - Kangerlussuaq Airport

No es ninguna casualidad el que vengan ahora mismo, los buscadores de oro y los que quieren extraer el mineral de hierro y encontrar tierras raras. Cuando Groenlandia consiguió su tan esperada autodeterminación era un tema más importante que todos los demás: el control de los minerales y el petróleo.
La política de oposición
Sara Olsvig, que recibe visitas en un pasillo del parlamento donde se lleva a cabo saneamiento de moho, dice que ella a lo largo de su infancia tuvo que oír que son las materias primas las que salvarán su país.

 Diamond-Drilling-Rig - Tambreez

Y ahora es el pueblo el que decide. Todo está en el documento que la reina Margrethe el verano de 2009 entregó en el día más largo, el día nacional de los groenlandeses. En el acuerdo los residentes deciden sobre los presupuestos del Estado, la educación, la atención sanitaria y mucho más. La tierra la poseen ahora. A cambio fue congelado el apoyo financiero de Dinamarca a un nivel del equivalente a 3,4 millardos de coronas danesas. Dinamarca ya no contribuirá pues más con dinero adicional si va a peor con la economía.
No hay ningún registro de quién es danés y quién es groenlandés nativo. Los apellidos no dan ninguna orientación. No se puede por la lengua materna; el danés y el groenlandés conviven lado a lado. Pero bajo la superficie se esconden contradicciones. Un ingeniero de Copenhague expresa su incredulidad:
“¿Cómo pueden los groenlandeses pagar/tener medios para comprar sus elegantes chaquetas
Canada Goose (ganso de Canadá) – ¿en realidad?”
Ella está sentada en el bar
Daddy’s, donde sólo van daneses. A menos que se cuenten los groenlandeses que cruzan entre las mesas y venden artesanías de garras de osos polares o dientes de ballenas.
El presidente del parlamento de Groenlandia Lars Emil Johansen escribió recientemente en Facebook acerca de los “daneses”:
“Muchos viven en enclaves daneses donde socializan con otros daneses, comer comida danesa, escuchan música danesa y extranjera, leen libros y revistas danesas, escuchar noticias danesas, etc.”

Ilulissat - Groenlandia-

El post rompió con el tabú político de no dividir a la población por su origen y Lars Emil Johansen obtuvo crítica por ello. Pero muchos opinaron que su comentario era ‘acertador’. Y en el parlamento despertó Randi Broberg, artista que se dedica a la música, revuelos cuando criticó a altos funcionarios públicos y redactores de periódicos porque no saben el idioma groenlandés. Ella representa al nuevo partido Partii Inuit, que tiene una agenda antidanesa. Terminó sin embargo en que ella y los otros parlamentarios emitieron una declaración conjunta de que es la reconciliación que se aplicará.
Así acaba a menudo aquí. Los conflictos se rematan. Está en la cultura de los groenlandeses, dice alguien. La coexistencia pacífica era vital para la población de cazadores nómadas.
Groenlandia es notoria por su consumo generalizado de alcohol. Pero no es la forma de vivir de los los residentes lo que llama la atención a uno cuando se visita Nuuk, sino sus condiciones de vida. En comparación con otros países occidentales no son pobres, pero los edificios residenciales/casas de viviendas de la ciudad son el resultado de lo peor de la construcción danesa. Las casas fueron nombradas con letras, y cuando el alfabeto se acabó tuvo el resto que ser numerado.
Blok P se convirtió en el símbolo de la miseria. Cinco pasillos exteriores con cada uno 64 pisos en un gigante que albergaba un 1 por ciento de la población de Groenlandia. Hace más o menos un año y medio que fue demolido, pero aún quedan muchos otros gigantescos edificios que son tan inhóspitos como impresionantes son sus alrededores.

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Sara Olsvig del partido IA habla de un retraso en la eliminación de moho en las casas/edificios. Es urgente, estima cree. Ella no puede excluir que el moho se ha agravado con el aumento de temperatura – un fenómeno que afirma que todos los groenlandeses sienten:
“Lo que todos podemos ver es que ya no queda hielo en la
bahía de Disko, de donde mi familia viene. Cuando yo era niña podíamos ir sobre el hielo y pescar”.
La crisis climática está presente en la política groenlandesa, pero todos no son unánimes. Sara Olsvig está “sorprendida y enfadada” de que la jefa del gobierno del país
Aleqa Hammond en sus viajes al extranjero habla acerca de que la energía nuclear es parte de la solución al cambio climático. El ministro de comercio y recursos minerales Jens -Erik Kirkegaard apoya a su líder de partido:
” Si se quieren superar las necesidades energéticas de la tierra, sólo hay dos tipos de energía que pueden cubrir esta: carbón o energía nuclear. No se puede decir que no a los dos.”

tasiilaq

La razón por la cual el tema se ha vuelto candente no es por supuesto que Groenlandia estuviese en camino de adquirir su propia energía nuclear – no, se trata del uranio que quizás vaya a poderse extraer junto con las tierras raras. Es por eso que el nuevo gobierno, encabezado por Siumut, un partido un poco más socialdemócrata que la alternativa roja de Sara Olsvig, llevó a cabo recientemente que la prohibición de Groenlandia de extracción de uranio deba anularse.
Jens -Erik Kirkegaard recibe en la sede del gobierno recién inaugurada que se ha construido encima de un centro comercial – que está siempre bien abastecido a pesar de que debería ser ‘sobre-dimensionado’ para los 16.000 habitantes de Nuuk. Separa una carpeta de documentos azul del China Deveelopment Bank, saca dos tazas de café y cuenta por qué Groenlandia es tan atractiva para los inversores: La población mundial crece, los niveles de vida suben y cuando hay que sacar componentes sensibles para teléfonos móviles y ordenadores aumenta la necesidad de minerales de Groenlandia. El país tiene el mayor depósito mundial de tierras raras.
“Además, hay una política legal y estable aquí en Groenlandia. “Rule of law”/estado de derecho, dice Jens -Erik Kirkegaard.
El turismo también resultará importante en el futuro, añade. Pero hay que alargar la pista de aterrizaje en Ilulissat, donde está ubicado el
fiordo declarado patrimonio de la humanidad. Y así quiere que los groenlandeses vayan a entender que los turistas chinos quieren que alguien lleve sus maletas a la habitación. Sus opositora Sara Olsvig es escéptica a las visiones turísticas ya que es tan caro viajar a Groenlandia.
Pero los inversores tienen medios. En Nuuk viven bien en los grandes hoteles de la ciudad donde el pianista toca todas las noches mientras los huéspedes se toman un
cosmopolitan o una cerveza de la cervecería local Godthåb. El fundador de Nuuk Hans Egede, el devoto sacerdote danés, probablemente no se sentiría como en casa en el hotel que ha tomado su nombre, especialmente las noches de sábado cuando puede resultar en puras ‘maneras de Stureplan’ (gente idiota, creída) con desparramiento de champán en el bar.
Los grandes inversionistas mineros son sin embargo cuidadosos con su imagen. Ellos han tomado con firmeza lo que la asociación de empresarios empleadores de Groenlandia estima como cuestión candente para las empresas extranjeras en el país: la integración con la gente de Groenlandia y el uso de la lengua groenlandesa en la actividad.
Uno de los que ha entendido es el australiano Greg Barnes. Su empresa ha recibido licencia de reconocimiento para la mina
Tanbreez, y él es bien conocido por los lugareños – si no por otra cosa por su puntiagudo sombrero rojo de fieltro. Recientemente visitó los pueblos alrededor de su planeada zona minera y habló con los residentes. Y no era la primera vez. Tienen una gran relación y él promete muchos empleos locales aunque rechaza las ideas del gobierno groenlandés de que la reelaboración de los minerales vaya a tener lugar a nivel local.
Todo un 90 por ciento de las exportaciones de Groenlandia se componen actualmente de peces y camarones. Eso quiere cambiar el ministro de comercio y recursos minerales Jens-Erik Kirkegaard:
“Sòlamente la mina de hierro puede casi duplicar la economía de Groenlandia”.
Pero después del encuentro de Di Weekend con el ministro recibió él una ducha de agua fría. A finales de enero llegó un informe de 13 expertos de varias instituciones de investigación que tiran por tierra a los políticos groenlandeses. El potencial de uranio es pequeño. Las tierras raras sólo pueden contribuir con un 2 por ciento de la producción mundial. Y ni siquiera son raras, constatan los investigadores ácidamente. Al mismo tiempo afirman que algo hay que hacer. La población de Groenlandia se está reduciendo, el desempleo es alto y dos de tres no tienen más que educación primaria.
De aquí a tres años, hay reelecciones al parlamento Inatsisartut. Entonces debe el gobierno haber mostrado a los votantes que los sueños de minería y petróleo se convirtieron en algo más que sólo sueños. [
di.se – Grönland tror på underjorden]

* Modales de la gente de Stureplan (‘En Stureplan la gente ‘es brats’ – leer esnob, jilipollas – que se creen que son San Dios, mejores que todos los demás y tienen –malos- hábitos’). Preferiblemente personas más jóvenes que se comportan de forma no independiente – como un grupo muy homogéneo – siguen una cierta moda que por el grupo se vive como que es la conformidad de la clase alta . Pedantes, superficiales y conscientes de las marcas de ropa caracterizan a un ‘mocoso’. Un grupo de ‘mocosos’ se compone no raramente de aquellos que en realidad no tienen aquel origen o los recursos financieros que pretenden mostrar que tienen. En el fondo un grupo de personas muy inseguras.

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