Vírgenes vendidas por 300 dólares

HERIDAS DE MUERTEALEXANDRA PASCALIDOU: El cuerpo femenino es un campo de batalla. Un argumento en una batalla verbal. Un arma en la estrategia de guerra de los hombres. Un saco de boxeo para la ira del mundo.
La semana pasada estuve en la conferencia
Trust Women en Londres, que es organizada por International New York Times y Thompson Reuters.
Allí leyeron entre otras, la actriz mexicana Salma Hayek, la supermodelo estadounidense Christy Turlington, la británica ex esposa de primer ministro Cherie Blair, la doctora afgana Sima Samar, la activista egipcia Mona Eltahawy y la reina Noor de Jordania los monólogos “Heridas de muerte” de la dramaturga italiana Serena Dandini. Son relatos de mujeres asesinadas. Mujeres que han sido asesinadas por hombres.
“Morí cuando di a luz”, lee Sima Samar. La niña tenía sólo nueve años cuando su cinco veces más viejo marido la dejó embarazada. “Las mamás muñecas” son llamadas. Las madres jóvenes. Las niñas que tienen hijos. “De repente yo valía algo para mi familia”, dice ‘la niña novia’ que fue vendida por un fajo de billetes. Al igual que
vírgenes de Siria ahora se venden por 300 dólares en los campos de refugiados.
“En algunos países es más peligroso para una mujer ir a la escuela que prostituirse”, lee Sima Samar, que lucha para que niñas en Afganistán puedan ir a la escuela.
Christy Turlington lee acerca de una mujer que es violada durante una caminata de
jogging por el Central Park. Edna Adan, la famosa matrona y primera mujer ministra de Somalilandia lee sobre una italiana que fue asesinada por su marido en lo que los periódicos lo describieron como “un ataque de ira repentino”. A pesar de que el hombre antes del asesinato había advertido a todos – desde el panadero hasta al zapatero. Todos lo sabían. Todos se callaron.
Cherie Blair lee sobre 8.000 jóvenes indias que cada año son asesinadas por sus suegros. A menudo son quemadas como madera vjeja en la chimenea. Porque no cuidan bien de las tareas del hogar. Porque no obedecen y sufren en silencio. Salma Hayek lee sobre niñas que reciben ‘cápsulas de vaca’ (?) (
calostro-bovino?) para crecer más rápido. Sobre chicas que son anestesiadas y se despiertan sin hígado. En cuerpos que ya pertenecían a otros.

Esto no son asuntos de mujer. No se trata de menstruación y molestias de menopausia. Esto trata acerca de los derechos humanos en un mundo que todavía trata a las mujeres como una minoría. Un mundo que hace estadísticas de nuestras penas.

Salma HayekAl mismo tiempo se comparte en Suecia la noticia del asesinato de Marcia Karlsson 5000 veces en Facebook. La joven, rubia Marcia fue asesinada por refugiados que según la amiga deberían ser enviados de vuelta a su patria para allí ejercer “su bárbara y primitiva religión”.
Cuando el hábil reportero de Metro Jack Werner rastrea un poco
se encuentra con que todo es falso (
Fejkad mordhistoria spreds på Facebook – Metro). La historia es una mezcla que ha sido condimentada con un puñado de racismo. “Nuestras propias mujeres son a menudo retratadas como víctimas pasivas que tenemos que salvarlas de los hombres inmigrantes”, dice Jack Werner.
Es la batalla por las mujeres. Los cuerpos deshumanizados que se convierten en el bate de béisbol en el debate. Pero no nos rendimos. Un día llegaremos a ser
capitanas de nuestros propios cuerpos. [Alexandra Pascalidou: Oskulder säljs för 300 dollar – Metro]

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