Soldados de las SS consiguieron trabajo en la familia real sueca

La 5.ª División Panzergrenadier SS Wiking de las Waffen SS alemanas participó en la Operación Barbarroja (Unternehmen Barbarossa) el año 1941 cuando Alemania invadió la Unión Soviética. La mayoría de los voluntarios suecos que se alistaron sirvieron aquí.
270 suecos lucharon como voluntarios en las temibles divisiones de élite (cuerpo de combate de élite de las
Schutzstaffel (más conocidas como las SS, o escuadras de protección) de Hitler. Cuando la segunda guerra mundial había terminado, volvieron la mayoría de ellos ‘a casa’. No dijeron nada acerca de que habían sido soldados mercenarios en la armada más despreciada del siglo XIX. Por eso pudieron los veteranos de las SS ‘mezclarse’ en la sociedad sin mayores problemas.
A pesar de que el
servicio de seguridad sueco (SÄPO) (CNI en España) sabía que habían formado parte de una organización de criminales de guerra fueron aprobados tres de ellos para trabajos en la familia real sueca.
Hoy en día es casi inconcebible que 300 suecos estuviesen dispuestos a sacrificar sus vidas por Hitler. Pero los suecos de las SS eran “hijos de su tiempo”. Ellos crecieron en la década de 1920 – y 1930, cuando Alemania era el gran modelo ideal, no el decadente EE.UU. con música de jazz y guerras de gángsters.
Gente de toda Europa se vio envuelta en los movimientos nacionales de masas socialistas que se extendieron por todo el continente. Personas de todos los ámbitos de la sociedad, preferentemente de clase media y alta, admiraban al “Führer” alemán,
Adolf Hitler, al italiano “Il Duce” Benito Mussolini y a “El Caudillo” de España Francisco Franco. Las promesas nazis y fascistas de fuertes líderes, disciplina y nueva organización sonaban atractivas en una Europa donde las democracias eran jóvenes y débiles, las economías de la sociedad vulnerables y frágiles.

Reichsführer-SS_Heinrich_Himmler_in_1943_inspects_and_chats_with_Swedish_members_of_the_Waffen_SS_(perhaps_from_the_5th_SS_Panzer_Division_Wiking_but_more_likely_from_the_11th_SS_Panzergrenadier_Division_Nordland)

http://rfraley301.blogspot.se/2012_10_01_archive.html

También Suecia se encontraba fuertemente afectada por las corrientes. Entre 1924 y 1945 había en Suecia cerca de 90 organizaciones nazis y fascistas que diseminaban su propaganda a través de unos 80 periódicos diferentes. La lucha contra los judíos era un tema central. En total había cerca de 50.000 nazis organizados o simpatizantes. Y el gobierno de coalición sueco, bajo el primer ministro Per Albin Hansson, hizo importantes concesiones a fin de no provocar a Hitler a invadir el país. Durante los años 1940-1943 tuvieron los alemanes permiso para transportar más de dos millones de soldados, más de cien mil camiones cargados de municiones y armas entre la Noruega ocupada y Alemania por los ferrocarriles suecos.
En Luleå tenían los alemanes un enorme almacén secreto llenado con 6.000 toneladas de alimentos, bebidas y heno para 60 000 caballos que fueron transportados por carretera o ferrocarril a las tropas alemanas en el norte de Noruega y Finlandia. Toneladas de mineral de hierro y rodamientos se exportaron a Alemania, informes de
soldados nazis suecos sobre asesinatos en masa de judíos en el frente oriental fueron sellados como información confidencial por las autoridades suecas.
Cuando la paz llegó en mayo de 1945 Suecia se vio afectada, como por arte de magia, por una pérdida de memoria colectiva. Demasiadas personas tenían demasiado que ganar ‘cerrando el pico’/no hablando de Suecia y la complicidad de los suecos durante la guerra; políticos, empresarios, periodistas, militares, médicos, profesores, abogados… Los partidarios nazis más previsores habían ‘
vänt kappan efter vinden/vuelto el manto según el viento (cambiado de chaqueta) ya después de la derrota alemana en Stalingrado en enero de 1943, y escondido en partidos de ‘habitaciones más limpias’ como Bondeförbundet (hoy Centerpartiet) y Socialdemokraterna. Barrieron/borraron las huellas, fotos reveladoras fueron robadas de los archivos y casi todo se olvidó.

SS-pansardivisionen Wiking

A diferencia de Noruega, donde decenas de miles de traidores ”Quislingar”, fueron condenados a muerte o largas penas de prisión. Una de cada siete familias noruegas fue afectada de alguna manera por los procesos de traición y todavía hoy conocen los noruegos cuáles familias habían participado en el Hjemmefronten o fueron simpatizantes de Vidkun Quisling, que colaboraró con las fuerzas de ocupación alemanas.
Los soldados suecos de las SS de Hitler, la mitad de los cuales habían sido organizados nazis tenían por supuesto todas la razones del mundo para encubrir. Decir que se reclutaron porque la madre o el padre eran alemanes, que querían luchar contra los comunistas, que estaban impresionados por el poder del ejército de guerra alemán, porque creían en la
idea de una gran Germania de raza pura o porque tenían ganas de aventuras, no eran explicaciones viables.
Lo que los soldados no sabían era que durante la guerra eran supervisados por el
servicio de seguridad sueco (SÄPO) cuando estaban de permiso, que sus conversaciones telefónicas eran escuchadas y que sus cartas eran abiertas por la censura de correspondencia. Por eso existe la verdad sobre la mayor parte de los 220 soldados nazis suecos que sobrevivieron a la guerra, guardada en los archivos históricos del servicio de seguridad sueco SÄPO que están almacenados en el archivo nacional Riksarkivet en Arninge.
En el archivo hay datos sobre los tres soldados nazis que, con el permiso del Servicio de Seguridad SÄPO, con o sin la aprobación de la familia real, obtuvieron diferentes ‘trabajos de confianza’ en la corte sueca. [
www.aftonbladet.se/nyheter/article17750133.ab]

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