Ahora comienza la caza del rey

De amenazado a caliente en la década de 1800 cerca estuvo de que el alce fuese del todo erradicado en Suecia. Pero gracias a esfuerzos de mantenimiento de caza volvieron los alces y de nuevo pudieron convertirse en una presa de caza caliente.

El rey del bosque se ha convertido posiblemente en un símbolo más importante para Suecia que el mismo Rey.

Tan popular que los turistas se toman la molestia de desmontar carteles/señalizaciones de alces a lo largo de las carreteras.

La mayoría prefiere sin embargo trofeos auténticos – durante la recién iniciada caza del alce se espera que unos 100.000 animales se verán obligados a bajar sus propios carteles/señalizaciones (leer astas).

trofeo alce

Hoy en día hay entre 300.000 y 400.000 alces en Suecia durante el verano. Pero otra cosa era antes. A principios de 1800 se estima que quedaban sólo unos pocos cientos de alces en el país – y, de hecho, Carl von Linné, a pesar de sus muchos viajes por el país en la década de 1700 , nunca llegó a ver un solo Alces alces salvaje .

La razón principal de que el alce fuese casi exterminado fue un amplio acoso que fue posible gracias a la mala condición de los alces, escribe el periódico Forskning. Cuando la costra permanecía dura sobre la nieve se puso en sistema durante cientos de años cazar alces con/sobre esquís. Cuando la corteza se rompía bajo el enorme peso de los animales se rasgaban/rompían sus patas y agotados por la fatiga y la pérdida de sangre se convertían en presa fácil para los cazadores. El método fue prohibido en 1767, pero se llevaba a cabo en Härjedalen en fecha tan tardía como 1860.

Otro método de caza cruel era la ‘lanza de alce’, también llamada ‘älgdraget’. Cuando el alce pasaba por un alambre era acertado por una lanza o un cuchillo. Más tarde se actualizaron las trampas ballesta y finalmente con rifles cargados. Los dispositivos eran mortales también para seres humanos y fueron prohibidos en las zonas más pobladas ya en la década de los años 1350, cuando el ‘Código de Magnus Eriksson ** entró en vigor.

En Norrland se practicó sin embargo el método ilegalmente hasta los tiempos modernos, escribe Forskning och framsteg.

Petroglifos muestran sin embargo que probablemente también se produjo caza más convencional con perros ya en la edad de bronce, pero mucho más común – y más eficaz que disparar con arco y flecha – fueron los llamados ‘jaktgropar’ (‘hoyos de caza’). Un total de 25.000 hoyos de caza han sido hallados en Suecia, los más antiguos de al menos 4.000 años de antigüedad. Los ‘hoyos’ eran cubiertos con tablas, ramas y musgo de forma que se hicieran invisibles y cuando los alces caían al agujero eran perforados con por ejemplo estacas de pino muy afiladas o un puntal.

Y hablando de petroglifos: El alce podría ser un recuerdo lejano ya desde hace unos 4.200 años. Entonces dejó de repente la gente en el entorno de Ångermanälven de hacer imágenes y esculturas de los magníficos animales. En un estudio publicado en el Journal of Northern Studies se han vinculado ahora los hallazgos arqueológicos con cambios climáticos documentados: más humedad y frío dieron más nieve y menos bosque.

– Los alces adultos lo superaron seguramente bien, pero resultó en una temporada más corta para dar a luz a las nuevas crías y conseguir que sobreviviesen. Esto condujo posteriormente a que el alce desapareciese en el norte de Suecia, de Jämtland y hacia arriba, ha dicho Göran Ericsson, profesor de Institutionen för vilt, fisk och miljö* (la institución de vida silvestre, pesca y medio ambiente) de la universidad estatal de ciencias agrícolas de Umeå, a Forskning och framsteg. (Investigación y progreso).

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Unos 600 años más tarde se volvió sin embargo más cálido de nuevo y el alce retornó.

Después de haber sido casi completamente erradicado a principios de 1800 comenzó el alce poco a poco volver, mucho gracias a acciones de conservación de caza llevadas a cabo por la Jägareförbundet (Asociación de cazadores) y otras organizaciones similares, y a que el alce fue declarado protegido temporalmente.

Con el tiempo se comenzó también a cazar alces por nuevos motivos. 

– Desde un primer momento era por la comida. No había mucho animal silvestre útil y un alce proporcionaba un montón de carne. Recreación y conservación de bosques son inventos mucho más modernos, dice Göran Bergqvist, experto en ungulados silvestres de Jägarförbundet.

Después de la Segunda Guerra Mundial aumentó luego el número de alces en Suecia explosivamente, sobre todo a causa de la tala rasa y la reducción de la población en las zonas rurales.

El máximo se alcanzó en la década de 1980, cuando aproximadamente 180.000 alces se abatían al año.

Desde entonces ciertamente ha sobrevivido el personaje de dibujos animados Hälge de astas de seis puntas cada temporada de caza, pero todavía son abatidos 100.000 alces cada año.

Si preguntas a propietarios de bosques suecos habrían sin embargo de buena gana poder haber sido muchos más.

– Opinan que los alces causan demasiado daño sobre todo a bosques de pinos jóvenes. Por eso quieren reducir la población de alces, pero no todas las veces opinan los cazadores que es tan bueno. Puede llegar a ser tan malo que no haya nada para cazar . El equilibrio no es del todo simple, dice Göte Grubb, experto de caza de Jägareförbundet.

La cuestión se complica aún más por el hecho de que muchos propietarios de tierras también son cazadores.

– Así que se quiere tanto seguir teniendo el alce como dispararlo, dice Gote Grubb, quien cree que los cazadores están más satisfechos que los propietarios de bosques con el número de alces hoy en día.

– Ese es mi consejo de todos modos.

En el sur de Suecia hay que esperar al inicio de la caza casi un mes y medio. Allí comienza el segundo lunes de octubre – este año el día 14 – después de la temporada de apareamiento de los alces.

En el norte se hace una pausa de aproximadamente tres semanas para la temporada de apareamiento y luego se retoma la caza en octubre.

La razón de las diferentes fechas es que en el norte se considera tener dificultades en conseguir llevar a cabo la matanza de alces, tan impoirtante para la protección de los bosques, si no se puede iniciar la caza ya en septiembre.

– Luego en el norte se ha convertido en tradición el que el comienzo de la caza sea en septiembre, y yo no creo que nadie se lo quiere perder, dice el experto en ungulados silvestres Göran Bergqvist .

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¿Qué?

El primer lunes de septiembre de cada año se celebra el inicio de la caza del alce en el norte de Suecia. Durante la temporada unos 100 000 alces serán abatidos y proporcionarán cerca de 12 000 toneladas de carne. Según Jägareförbundet se valora la caza en aproximadamente 1,5 millardos de coronas suecas.

¿Cómo ?

Con rifle destinado para balas de clase 1. Cuota por disparo se deberá pagar por todos los alces abatidos. Cuando se ha disparado a un alce debe ser reportado dentro de dos semanas al gobierno civil provincial (Länsstyrelsen).

¿Por qué?

Desde un principio se cazaban alces por su carne y su piel, pero con el tiempo también se ha comenzado a cazar con fines recreativos y para preservar los bosques suecos. [aftonbladet.se/nyheter/vetmer/article17433051.ab]

älgjakt

Fångstgrop på Långön i nordvästra Ångermanland Author  Erik Svanberg

[…]

  • Un total de 25.000 hoyos de caza han sido hallados en Suecia – la mayor cantidad en el norte, donde Jämtland presume con 9 000. Los hoyos más antiguos son de por lo menos 4.000 años de antigüedad. Aún así probablemente sólo una pequeña parte de todos los hoyos de captura que han sido excavados durante milenios han sido hallados y registrados .
  • Los pozos eran excavados sistemáticamente y en lugares donde los alces tenían su camino. A ambos lados eran erigidas cercas para forzar al alce hacia el agujero. A veces se utilizaban ramas de sauce para atraer a los alces a su destino. Un hoyo – trampa – de alce (älggrop) descrito en la década de 1700 en Jämtland medía más de dos metros de diámetro y estaba cubierto con gruesos troncos. En el medio había una abertura de metro y medio cubierta con tablas, ramas y musgo de manera que se hiciese invisible. Cuando el alce pasaba se rompían las tablas y el animal se estrellaba con la parte delantera del cuerpo en la fosa. En el fondo se habían colocado media docena de estacas de pinos con puntas afiladas que se perforaban en el alce. Otras construcciones hacían que el alce se deslizara hacia una sóla estaca con resultado similar.
  • Un sistema de ‘älggropar’ (hoyos de alces –trampa para cazar-) y obstáculos continuos se llama ‘Fångstgård’ o ‘älggård’ (recinto para captura de alces). Varios nombres de poblaciones delatan hoy sobre tales lugares. Los más grandes consistían en 70-80 hoyos y podían medir hasta 3-4 kilómetros de largo.

[…] [Lömska fällor utrotade nästan älgen | Forskning & Framsteg …]

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